sábado, 29 de agosto de 2015

La plaza do Seixo, de Tomiño


                                     


La denominada plaza do Seixo no era tal, sino glorieta. Tampoco lo es ahora tras las obras de remodelación. Una intervención conceptualmente confusa,  restrictiva en el uso, y de diseño desafortunado. Un espacio híbrido que conjuga, con riesgos contrastados, y advertidos por policía local para la seguridad de menores, y en desigual proporción, un abigarrado parque urbano, un área pavimentada aneja al edificio del Ayuntamiento, y  una problemática calzada para vehículos que separa  ambas zonas. Un quiero y no puedo, pues la zona es parcialmente peatonal, o,  mejor dicho, un querer y no saber.  El parquecito es un bosque de hierros, que soportan  luminarias de “diseño, más que de árboles, protegido de la circulación rodada por desmadrados lingotes  de granito. Ambos accesorios son expresión y testimonio del invasivo minimalismo tosco y un tanto brutalista de hoy día.

Por definición, se entiende por plaza a un lugar espacioso, diáfano e isótropo, esencialmente peatonal, que da adecuada cabida a la práctica totalidad de la actividad humana. La actual “plaza” do Seixo solo admite el relax,  y en absoluto “centraliza la actividad social y comercial de la villa” como aventuraba el grupo de gobierno municipal, ni “generará más posibilidades de negocio” en palabras de la alcaldesa. En contraposición al concepto “modelno” de plaza como la que nos ocupa, aporto fotografías de un ejemplo clásico, como el de Caminha,   elocuente en cuanto a la intensa vida comercial que propicia.














El atrevimiento rompedor, más que rupturista, propiciado por carencias profesionales básicas, da lugar a  actuaciones lamentables, especialmente si afectan al patrimonio público, plagadas de errores, que en el caso de la nueva plaza do Seixo me permito detallar:


1.- La Casa Consistorial, referente arquitectónico e institucional, ya no preside el espacio central abierto donde tiene lugar el teatro de la vida. La armonía dimanante de toda composición jerárquica ha sido destruida al arrimarle al edificio, cual cafetín o merendero, una pérgola,  sólida metáfora del arraigado acogerse a la sombra municipal, con plataforma para actos indefinidos, que oculta parcialmente su implantación solemne y que rivaliza en presencia. Lo procedente sería mantener despejada el área y habilitar un templete desmontable para la ocasión. A mayor utillaje de estorbo, un absurdo y sorpresivo peine de agua frontal, de funcionamiento intermitente, compuesto por cuatro surtidores a nivel de pavimento, se interpone, a modo de estación de lavado, en el camino de acceso al edificio. Imagino que la finalidad de la lámina de agua a ras de suelo que generan dichos surtidores es la de limpieza cautelar de la tierra pegada a las suelas del calzado de los contribuyentes que se encaminan a las dependencias municipales;  que no están libres de que sus ropas  estén expuestas a semejante proceso si sopla el viento.  








                               



           



           




           




2.-Al objeto de eliminar  barreras arquitectónicas, si bien existía y existe un acceso lateral en rampa para minusválidos,  se ha levantado a la entrada  del Ayuntamiento una estructura metálica exterior, compuesta por dos tramos laterales de escalera y una rampa,  que determinó la ampliación vertical de la embocadura de acceso, menoscabando con ello la nobleza y prestancia anterior. Sin embargo, no sabría decir si en consonancia con la estética introducida, o por insensibilidad manifiesta, el cableado eléctrico que atraviesa la fachada permanece, cuando pudo ocultarse bajo el pavimento con ocasión de las obras de elevación del mismo.











3.-  El bordillo propio de las aceras, concretamente en el tramo por donde discurre el vial rodado, en absoluto zona peatonal, aunque se acoplaron las rasantes, ha sido sustituido por  masivos y claustrofóbicos tochos de granito.Dispuestos alternada y aleatoriamente. Verdadera trampa para invidentes. No tiene sentido eliminar aceras y bordillos para luego delimitarlas con bolardos. Si bien existe una cultura incipiente de consideración  hacia las personas con problemas de  movilidad mecánica, no puede decirse lo mismo respecto de quienes los sufren por defectos de visión.











Sin duda, la pretendida idea de peatonalizar la plaza era merecedora de respaldo. Lamentablemente, no lo es el insatisfactorio resultado.

Pronto, en Tuy, un tramo de la calle Calvo Sotelo será peatonal y se incorporará al Paseo de la Corredera, creándose una gran plaza que se llenará de vida comercial y terrazas. Estoy seguro de que el actual grupo de gobierno, y en particular el alcalde, saben que la elegancia de la Corredera no necesita de aditamentos, sino más bien al contrario, de limpieza de ciertos elementos que distorsionan el ambiente, fundamentalmente arquitectónico. En concreto, las banderas y los catafalcos-jardinera que introdujeron gobiernos anteriores.



                               José Antonio Quiroga Quiroga

sábado, 22 de agosto de 2015

Versión original (I)


                                                
            Aunque en la jerga musical suele llamarse arreglo a la variante  interpretativa de una pieza, personalmente, y como muestra de respeto, prefiero denominarla versión, porque buena parte de tales arreglos desmerecen tanto la obra original que son verdaderos desarreglos.  

Titulo, versión original, si bien es contradicción en los propios términos, pues no existe versión si no hay modificación, a este  primer ramillete  de frases desarregladas o erróneas, además de chocantes, algunas de mi invención, que he ido recogiendo del decir popular,  dado el carácter genuinamente novedoso,  a la vez que gracioso de las mismas. 

 

Alrededor de Úbeda: Hay gente que puesta a divagar, en el colmo del escapismo argumental, no es ya que se vaya por los cerros sino que por las ramas de Úbeda.

            Deprimento por Detrimento: Sin duda, todo lo que va detrimento de otro va en deprimento suyo.

 

Foro interno por Fuero interno: Por lo escuchado, parece que de entre las personas dotadas de gran dignidad,  algunas son tan especiales que en vez de tener una única conciencia (fuero interno), disponen de varios yo, de una asamblea íntima, de todo un foro interno opinante. Singulares y  afortunadas ellas, porque sus propuestas deben gozar, como sucede en los gobiernos “pluripartitos”, de mayor elaboración y contrastado debate.

 

Alquilino por Inquilino: Las cosas como son: al pan, pan, y al cabrón del alquilino del 5º, ni agua.

 

Bote sinfónico por Bote sifónico: El bote sinfónico es recipiente cilíndrico que se instala en los cuartos de baño para convertir en sinfonía los ruidos propios que ordinariamente se producen en los mismos.

 

Gases del oficio por Gajes del oficio: Eso dijo el “butanero” al escapársele un cuesco tras el esfuerzo de subir las escaleras cargado con la bombona.

 

Defectos secundarios por efectos secundarios: Como los daños colaterales (a ambos lados del principal), los mal llamados efectos secundarios, no son sino la forma atenuada de llamar, habitualmente en términos de salud, a los defectos nocivos, en absoluto secundarios, del producto.

 

Tragiversar por Tergiversar: Necesariamente, la tragiversación merece mayor reprobación que la ordinaria  tergiversación por cuanto, a mayores del trastrocamiento de los términos, introduce el acento trágico.

 

Peligro eminente por Peligro inminente: Inmediateces aparte, todo peligro merece respeto, pero si se trata de uno eminente, solo cabe rendirse.

 

Pareja de lecho por Pareja de hecho: No hay pareja de hecho sin antes haber sido pareja de lecho. Porque, del dicho al lecho, hay un gran trecho.

 

                               José Antonio Quiroga Quiroga

viernes, 3 de julio de 2015

Activia para Activación Tui


A los amigos del mogollón los conceptos mega y macro les mola un montón. A pesar de que las escalas desmadradas suelen tener el efecto perverso de desnaturalizar las cosas, y de degradar los espacios que soportan celebraciones masivas. “Tuinic” es un ejemplo de evento fallido de macro “picnic” en el paseo fluvial del Miño,  de un total  de cuatro: Noite Urraca; Tui Street Food y Catellum Tude, promovidos por la asociación de comerciantes de Tui (ACITUI) y profesionales del espectáculo y hostelería, agrupados bajo el nombre de Activación Tui, para la recuperación del comercio de la ciudad. Si bien no alcanzo a ver el beneficio que “Tuinic” podría acarrear a la generalidad del comercio de Tuy, salvo para media docena de cafeterías, y no todas integradas en la citada asociación, si tal evento  iba a tener lugar una tarde de domingo, día  y franja horaria en que están cerrados la mayoría de los establecimientos. Por el contrario, sí veo con claridad la rentabilidad cierta para el empresario profesional en festejos y promotor del ocio nocturno.

 La no asunción del fracaso organizativo del proyecto ha empujado a los promotores a buscar culpables externos y a señalar como principal y único a la Administración Local. Concretamente, al alcalde saliente, por no tramitar la solicitud presentada el 19 de mayo de 2015, y, mayormente, al actual regidor al haber recaído en su persona la responsabilidad de la resolución. Aunque también, y ya son ganas de repartir culpas, a los candidatos a la alcaldía porque durante la campaña aplaudieron la iniciativa. La realidad es que ha faltado previsión y desconocimiento de la documentación necesaria a aportar para optar a la autorización solicitada, por mucho que el profesional Luis Diz trate de presentarse como experto en organizar eventos, poniendo como ejemplo, entre otros, la contratación de Pavaroti para el Xacobeo. No pongo en duda su experiencia en este tipo de celebraciones, pero no es lo mismo un festejo en la plaza de La Quintana que en un ámbito  Red Natura, que fija en 55 dB (decibelios) el umbral de intensidad de ruido, con la limitación añadida de que parte del espacio escogido se encuentra en obras. No es razonable ni prudente presentar a tramitación un “proyecto de festejo” documentalmente deficiente en tiempo electoral, a 39 días de la fecha de celebración, cuando la autorización para un retejado  suele demorar más de seis meses. Máxime, cuando no se presenta el preceptivo proyecto técnico y el informe jurídico rechaza la documentación presentada por incompleta. No es justo ni humano responsabilizar de los errores de cálculo propios y de las carencias documentales  a una persona que solo llevaba 9 días al frente de la alcaldía, que ha tenido que ocupar buena parte de sus escasísimo tiempo  en hacerse cargo de una situación complicada, además de la de completar gobierno dada su situación en minoría,” al tiempo que exigir diligencia extraordinaria en la tramitación administrativa, que la hubo, y acuerdo de gobierno en tiempo récord,  para luego, ante el obstáculo legal del informe jurídico negativo,  consecuente con la ordenanza de aplicación, acusarlo “de falta de actitud y de poner palos en las ruedas”. ¿Qué sentido político o beneficio personal  presume Activación Tui que podría derivarse de la denegación de permiso para formular tal acusación?

 La realidad de los hechos  es que el 22 de junio ACITUI  reiteró la solicitud de permiso para usar el paseo fluvial; el 24 de junio aporta copias del seguro de responsabilidad civil y de la autorización de la Consellería de Medio Ambiente;  el 25  de junio se requiere el informe jurídico,  y al día siguiente, al final de la jornada, se libran los informes urbanístico y jurídico, sin tiempo material para celebrar comisión de gobierno y poder emitirse la resolución administrativa. Se demuestra, pues,  que lejos de la falta de actitud esgrimida ha habido diligencia la máxima diligencia posible. Tampoco es cometido de un alcalde  preocuparse por la organización de un evento particular en el sentido de aconsejar el aplazamiento del mismo, tal y como se le ha recriminado, pues conforme los organizadores han decidido la suspensión del mismo igualmente podrían anunciar el aplazamiento.

No es verdad, como afirma el restaurador Alberto Prelcic, miembro promotor de la disuelta Activación Tui, que no han pedido ni un euro al Ayuntamiento, salvo que no sepa traducir a dinero las ayudas solicitadas como: un generador de corriente eléctrica; cuatro sanitarios portátiles; papeleras y colectores; personal de limpieza para mantenimiento de los sanitarios y recogida de residuos; cobertura económica del camión escenario móvil de Electromiño; y colaboración en materia de seguridad de protección civil y de la comandancia de la Marina. Baste como ejemplo la celebración de Festimiño, que supuso un desembolso municipal de 15.000 euros. Y una sanción de 700.

Tampoco se ajusta a verdad presuponer que el Paseo de la Corredera está sometido a las restrictivas exigencias acústicas de los espacios comprendidos en la Red Natura, para concluir que  a causa de ello no se podrán celebrar las fiestas patronales en el mismo.

 De entre los discursos que descalifican al regidor de la ciudad destaco, por especialmente categórico e irracional, el de un veterano empresario del sector del automóvil, a quien parece que los años que no le concedieron la gracia de la templanza ni mayor capacidad de discernimiento. Esta persona, que confesó no haber votado (nadie fue merecedor de su voto),  pasó de hacer un llamamiento a la abstención electoral en la presentación de Activación Tui, supongo que como solución a los problemas de su amado Tuy, para luego, “llegada la hora”, felicitar en Facebook al nuevo alcalde y, a renglón seguido, descalificarlo cruelmente comparando su actuación a la de Pilatos con Jesucristo. Le amonesta de empezar muy mal la andadura municipal y le acusa de ser culpable absoluto de no haberse llevado a cabo el evento “Tuinic”. Para mayor abundamiento en determinar con claridad quien es el responsable  de la suspensión del mencionado evento  se sirve, por deformación profesional, de un ejemplo extraído del mundo del automóvil: “si a causa de una reparación mal efectuada, acaece un siniestro de graves consecuencias, el responsable penal es el gerente de la empresa y no el mecánico”. Pero con nula fortuna ya que  un Ayuntamiento no es equiparable a una fábrica o taller de reparación, sino, puestos a utilizar símiles del ramo, más bien a  una empresa de ITV, en cuanto que el cometido de ambos es el de revisión y emisión de visados de conformidad legal, que autorizan o desautorizan la práctica de determinadas actividades. Sin duda, pues, compete al ciudadano el deber de presentar el vehículo a revisión en las debidas condiciones si desea circular por la carretera.

Capítulo aparte,  indigno de mayor comentario, es el posicionamiento obscenamente oportunista y desleal de Converxencia 21. En realidad, el personal de su líder, don Próspero, autor de una mini guía para la prosperidad y padre de la fantasiosa idea de crear un estado independiente constituido por los ayuntamientos de Tuy y Valença do Minho. No es propio de personas sensatas afirmar “que la actuación del nuevo gobierno municipal parece apuntar a la paralización burocrática de todo tipo de actividad”.

Deseo manifestar que lamento el desenlace de los acontecimientos y la consecuente dimisión de la presidenta de ACITUI, porque deja vacío un cargo que difícilmente alguien querrá ocupar; como también la crítica arrebatada e irreflexiva hacia una persona que reúne las condiciones para ser un extraordinario alcalde, que dispone de un equipo de gobierno de excepción. 

 

                                  José Antonio Quiroga Quiroga

martes, 16 de junio de 2015

Representación política en actos litúrgicos

En 1494, mediante el tratado de Tordesillas, el papa Alejandro VI consintió en adjudicar las dos mitades del mundo conocido, propiedad del Creador, a los reinos de Castilla y Portugal. Hoy la Iglesia católica exhibe su potestad haciendo que reyes y poderes públicos se inclinen ante un obispo y le besen el anillo.
Bajo esta perspectiva mística, no es de extrañar el escrito reivindicativo de los obispos de la provincia eclesiástica de Santiago de Compostela por la ausencia de los nuevos alcaldes de Santiago y La Coruña en la Ofrenda (misa y procesión) de las siete ciudades del Antiguo Reino de Galicia al Santísimo Sacramento. Como tampoco el artículo, “El laicismo excluyente”, de Carlos Negreira, portavoz del PP en el Ayuntamiento de la Coruña; ni las declaraciones de la regidora de Mondoñedo, también del PP, “un pueblo que huye de sus tradiciones, renuncia a su identidad y alma”.  
Antes de entrar en el análisis de los argumentos esgrimidos por las partes dolientes, que se sienten excluidas y discriminadas,  al margen  de que el Estado Español es aconfesional, conviene dejar sentado que de entre las funciones de un cargo público no está la de representante del credo o credos de la ciudadanía. Solamente, en rigor, le corresponde la representación administrativa, aunque, en general,  el ejercicio de la política, en su afán intervencionista, trata de apropiarse y abanderar todas las esencias y sensibilidades del pueblo.  
En su delirio místico, Carlos Negreira, apela  “a la unidad del pueblo gallego, que en el siglo XVII fue capaz de reunir a las siete capitales de provincia para dar respuesta a la demanda de los ciudadanos” ¿Pretende decir el autor que los gallegos se sienten comunidad gracias a la religión católica, o acaso está reivindicando la desvinculación territorial de Galicia como reino privativo? En la misma orientación  nacionalista se alinea la exaltada, por imperativa,  declaración de la regidora de Mondoñedo: “también exigimos que se respete nuestra voluntad de seguir siendo un pueblo unido como única opción de sobrevivir”. Reprueba, el citado portavoz,  de confundir “aconfesionalidad” con laicismo excluyente,  enarbolando el art. 16.2 de la Constitución, redactado bajo la supervisión de la Iglesia Católica, “Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos… mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones”. Sin duda, asocia cooperación (respetar y permitir actos públicos, incluso financiación) con asunción, participación y respaldo a las mismas; pues más adelante habla de “respetar y alimentar una tradición…”.
El nuevo alcalde de Santiago, tildado de liderar un movimiento populista y radical, pero cuya actitud al respecto se ciñe a acatar el mandato Constitucional, respondió “que no corresponde a un alcalde pedirle al Apóstol que termine con el desempleo y la corrupción. Lo que toca es ser capaz de impulsar políticas de transparencia y de fomento del empleo”. ¿No se percatan los creyentes de la impertinencia de poner en entredicho la demostrada incapacidad del Apóstol, al tiempo que  evidenciar su caprichosa pasividad en cuanto que no es dado a avenirse a poner remedio a las precariedades si no se le pide?
La ofrenda al Santísimo de las siete capitales del Antiguo Reino de Galicia es un acto esencialmente confesional, coprotagonizado por la Iglesia y  los representantes públicos de dichas localidades. Por tanto, y según la Constitución, no procede la participación de representantes del Estado (alcaldes) que decreta la aconfesionalidad del mismo.  Ni cabe apelar a la tradición, al margen de la discutible legitimidad de algunas, consideradas bárbaras, como valor con vocación de eternidad. El hecho de que dos  regidores decidieran no asistir en representación de sus circunscripciones territoriales no debe interpretarse como falta de respeto al acto litúrgico en sí mismo, sino simple acatamiento de la legalidad vigente, si bien cuestiona la continuidad de la tradición por cuanto  la no participación política la vacía de fundamento.
Dada la reiterada recurrencia a la idea de laicismo como base argumental del escrito de los obispos, y para no dejarse llevar por la proverbial retórica envolvente de sus eminencias,  es necesario tener presente los conceptos, laicismo: “doctrina que defiende la independencia del Estado respecto de cualquier organización o confesión religiosa”; y laico: “Dícese de la escuela o enseñanza que prescinde de la instrucción religiosa”. No es cierto, por tanto, como afirman los prelados, “que la laicidad del Estado promueve la variedad de convicciones existentes en la sociedad” (se abstienen, astutamente, de especificarlas), en cuanto que no imparte su enseñanza. No se ajusta a la realidad declarar que  la laicidad del Estado consista en “negar la relevancia pública de este gesto tan propio de Galicia, solo por el hecho de su forma cristiana”, porque no se niega. Si acaso se cuestiona que haya que dar gracias a Dios como si el Antiguo Reino de Galicia fuese obra del Áltisimo. Como tampoco dar a entender que “no corresponde al Estado excluir a los cristianos y a sus celebraciones del ámbito público y reducirlos a lo privado”, porque el Estado sigue permitiendo la utilización de lugares públicos para las manifestaciones religiosas, aunque la espiritualidad pertenezca al ámbito privado e íntimo.  El argumento más sibilino esgrimido por el clero en defensa de la Ofrenda, y de más calado en la sociedad, no es de índole religioso, sino histórico: “el único gesto público que todavía se refiere al Antiguo Reino de Galicia”, porque repara la estima colectiva al resucitar viejas dignidades perdidas. La tradición en este caso gozaría de absoluta legitimidad si se tratase de una conmemoración civil. Ahora bien, quien no distingue ajos de cebollas, obviamente necesita de un pastor.


La asistencia a la ceremonia religiosa del recién nombrado alcalde de Tuy,  la interpreto, al margen de su personal orientación espiritual, que no podría erigirse en representativa institucionalmente, como gesto conciliador propio de quien no desea estrenarse contrariando al numeroso colectivo de creyentes locales, aunque buena parte del mismo, concretamente el sector conservador,  probablemente no le haya votado. No cabe reprocharle, ni sentirse defraudado porque se haya desplazado a Lugo para portar el estandarte tudense, ya que la cortesía institucional, en su vertiente confesional o cualquier otra, no es punto programático de ningún partido. Porque no  ha formulado quejas al respecto ni culpabilizado a nadie por no acudir a la cita, y porque es episodio que en nada afecta a su compromiso con Tuy y a la capacidad de gestión pública. Ni tampoco es hecho que deba mermar ni un ápice la confianza en él  depositada.


                                              José Antonio Quiroga Quiroga

sábado, 13 de junio de 2015

¡¡¡Enhorabuena, Tuy!!!


 

Felicito a Tuy porque hoy, 13 de junio de 2015, con la constitución de la nueva Corporación, se abre un tiempo esperanzador para nuestro municipio. Felicito a los electores por ser los protagonistas del cambio. Felicito a sus representantes públicos, tanto a los que han optado por situarse en la oposición como a los que optaron por asumir tareas de gobierno, porque con su altura de miras han posibilitado  que tengamos un gobierno  plural e ilusionante. Felicito en especial  al alcalde electo, Enrique Cabaleiro, de seria trayectoria, cuyo discurso de investidura, respetuoso y considerado, permite vislumbrar que estamos ante una persona de ética elegante. Estoy convencido de que, en sus manos, la vara o bastón de mando devendrá en batuta maestra que dirigirá con acierto y tacto el, a priori, mejor grupo instrumental que hayamos tenido.

La complejidad administrativa y urbanística de Tuy por su singularidad histórica y  localización fronteriza, equiparable a la de otros municipios de población muy superior, demanda regidores y concejales cualificados y capacitados para estar a la altura de su especial circunstancia. Esta exigencia, no cubierta desde hace demasiados años, creo que ha sido razonablemente satisfecha en el día de hoy.  A riesgo de adelantarme a los acontecimientos, expreso mi confianza en el nuevo gobierno, y en que la armonía será la nota dominante en esta singladura de cuatro años.

 

 

                        José Antonio Quiroga Quiroga

sábado, 23 de mayo de 2015

Tuy o la lealtad del paciente.


Era el ejemplo típico del paciente estacionario que se había acostumbrado a la enfermedad. La sobrellevaba como algo natural. En realidad empeoraba día a día, pero no se daba cuenta porque le permitía hacer lo que consideraba vida normal, salir a la calle, aunque no más lejos, y tomar unas cañas los fines de semana. Momentos que aprovechaba para disfrutar hablando de su precaria salud, pero que, gracias a Dios, y al médico de cabecera, uno más de la familia,  no podía quejarse. Tenía confianza ciega en su médico de toda la vida, por cierto, persona muy amable, que le confortaba diciéndole que estaba bien, que no era nada, si acaso algo pasajero sin importancia. Que no se preocupara, que pronto iba a mejorar, al tiempo que le daba unas palmaditas de despedida en la espalda. Pero llegó el momento en que se dio cuenta de que apenas podía levantar cabeza. Y así, cabizbajo, le dio por reflexionar, favorecido por el mejor riego sanguíneo cerebral. Empezó a preguntarse si debería cambiar de médico, pues había oído hablar, no mucho, la verdad, de nuevos remedios para su mal que otros terapeutas mejor formados, y honestos, recetaban.  Sabía que las cosas no iban bien, y que, de seguir como hasta ahora, el futuro no era nada prometedor, pero abandonar, a pesar de todo, al que, mal que bien, siempre estuvo a su cuidado,  lo consideraba más que una deslealtad, una traición. De hecho, a base de rutina, sus propios pies lo conducían a la consulta habitual. Pero un buen día, el 23 de mayo de 2015, día propicio en el calendario electoral para reflexionar, cayó en la cuenta de que lo primero era su salud, y que en el orden de lealtades la debida a uno mismo es la primera a guardar; y que traicionarse a uno mismo es la peor de las traiciones.  Al día siguiente, armado de valor y determinación, salió a la calle en dirección a la urna más próxima decidido a cambiar de aires.

 

                                         José Antonio Quiroga Quiroga

 

miércoles, 8 de abril de 2015

Interrogatorio a San Telmo

El 24 de abril de 2006, festividad de San Telmo, patrono de Tuy, durante la celebración de la misa mayor en la catedral, de boca de presurosos emisarios del partido popular, y precedida de cierto revuelo entre los asistentes, Fernández Rocha recibía la noticia de su absolución en el caso “Beira Miño”. Más tarde el incriminado declararía que “San Telmo ha influido mucho en esto, y si se escogió este día para informarme de la buena nueva, no es casualidad”.
Tal manifestación del alcalde de Tuy fue acogida por los acólitos políticos y devotos del patrono, como un nuevo milagro de San Telmo al salvarlo del naufragio en última instancia judicial. Previamente al fallo absolutorio del Tribunal Supremo por construcción de viviendas en zona protegida del recinto histórico sin el preceptivo permiso de Patrimonio, Fernández Rocha había sido condenado por la Audiencia Provincial. El desenlace final de este proceso le costó en pleitos al Ayuntamiento entorno a 500.000 euros, según declaró el propio absuelto. Además  de multa de 105.000 euros, que ha sido presentada recientemente por vía ejecutiva, y  la obligación, también a cargo del Ayuntamiento, de restituir la legalidad urbanística (demolición del bloque de viviendas, todavía pendiente  de ejecución de sentencia). Al particular, que asumió la demanda vecinal en defensa del interés general, le ha supuesto el pago de más de 72.000 euros de costas judiciales.
Antes de dicho fallo, Rocha había sido acusado de dos delitos más contra la ordenación del territorio por licencias de construcción de viviendas de nueva planta en zona BIC: la denominada “Casino Vello” y condenado por ampliación de vivienda en la C/ Camilo José Cela. Y de prevaricación urbanística por otorgamiento de licencia de ocupación del 100% en suelo que solo permite el 50%, a la empresa Gesprovi Tui SL, propiedad de su hijo, para 43 viviendas y bajos comerciales en la C/ Colón. A mayor abundancia de irregularidades, también ha sido imputado por prevaricación administrativa y medioambiental en el proceso de los pubs clandestinos, cuyo coste económico se desconoce, y de manejar normativa y planos falsos al no corresponderse con los aprobados por Comisión Provincial de Urbanismo, así como de prevaricación y tráfico de influencias por la asociación Arzobispo Lago y la propia Fiscalía en la finca Patazumba, al recalificar dichos terrenos, adquiridos por la promotora Alcaró y  la promotora Tuyví, de la que era administrador su hijo. Incluso de aumento irregular del volumen y la altura de las construcciones y de la densidad de edificación de dicha finca por parte de la Xunta, circunstancias que llevaron al Gobierno autonómico del PP a suspender en dos ocasiones el plan de urbanismo, y al regidor a declarar que estaba estudiando demandar a la Xunta por “persecución y acoso”.
Como empresario, Fernández Rocha se ha visto envuelto en más procesos judiciales que han supuesto paralizaciones de varias actuaciones urbanísticas tales como: la construcción de varios chalets en la C/ Loureiro de Tuy y la urbanización de la mencionada finca Patazumba. Y de denuncia por destrozo de un núcleo rural en Currás-Tomiño, que fue archivada por el Ayuntamiento y la Xunta, pero reabierta  en la Fiscalía por denuncia del pleitista Eulogio Abeleiras, cuyo traslado al Juzgado de Tuy ha supuesto que testigos e imputados hayan tenido que declarar no hace mucho.
Mientras tanto, la decadencia física de Tuy, fraguada durante su mandato, que estableció record de casi 14 años, y apuntaladas por su heredero y yerno, el Inoperante, es hoy triste evidencia. Lamentaba, la arquitecta y profesora de Urbanismo en la Escuela de Arquitectura de Madrid, Marián Leboreiro, que debido a la falta de Plan de Protección del Casco Histórico, Tuy había perdido el tren de ayudas de la Unión Europea para rehabilitación y recuperación de cascos históricos. Muchas son pues las urgencias en infraestructuras que asfixian a nuestra ciudad; acumuladas durante casi veinte años de desvío de intereses.


Doy por descontado, venerado San Telmo, al margen de que no soy creyente, que el supuesto milagro de la absolución de Fernández Rocha no es obra tuya, sino apropiación interesada, e indebida, por irrespetuosa, del encausado para rehabilitarse con los electores, devotos incondicionales tuyos. Pero, como patrono y protector de Tuy, me veo en la necesidad de formularte algunas preguntas:
Tú, que tienes  fama universal de guiar a buen puerto a quienes están en peligro de zozobra, si en verdad los proteges , y de manera especial a los que Te han elegido por patrono y  celebran fiestas en tu honor y gloria, respóndenos, ¿quién es responsable del penoso declinar de Tuy, aparte de los alcaldes que hemos sufrido?
Es evidente que no es tuya la responsabilidad de acción municipal, o de la ausencia de ella, pero no estoy tan seguro de que no lo sea por omisión, pues, ¿cómo has consentido que gobiernos tan escasos de conocimientos y, sobre todo, de principios morales, hayan conducido la nave tudense hasta el punto de anegarla de ignominia y oprobio?
En verdad, ¿vas a permanecer indiferente ante la amenaza de que este proceloso personaje apellidado Rocha, cuyo historial de tropelías urbanísticas lo perfila como delincuente, pueda, otra vez, aunque la probabilidad es muy baja, pilotar los destinos del municipio?
¿Crees, sinceramente, querido San Telmo, capaz a Fernández Rocha de enderezar su torcido rumbo y “trabajar Pensando en Tuy única y exclusivamente”, como acaba de declarar, reeditando hipocresía y eslogan de cuando lideraba la burlesca treta de CPT (Coalición Popular Tudense)? ¿No se trata, pues, de mera teatralidad  para hacerse con la nave municipal, cual abordaje pirata, y desde el puente de mando reflotar su economía, hundida en una profunda sima de números rojos?
Solo de pensar que tan borrascoso personaje puede acompañarte, en calidad de alcalde, en las procesiones en tu honor y gloria nos produce fiebres malignas. Las mismas que Te asaltaron y condujeron a la muerte cuando Te disponías a pasar  un puentecillo sobre el río Louro en su discurrir por Tuy. No permitas, patrono de todos los tudenses, que Tu ciudad de adopción  siga encaminándose hacia el ocaso, que es una forma lenta y lastimosa de morir.
Puesto que no acertamos a saber qué tipo de pecado hemos cometido para merecer la  maldición que pesa sobre nuestro municipio, me  veo abocado a formularte una última pregunta, previa disculpa por situarte, aunque sea imaginariamente, en el banquillo de los interrogados:¿Acaso Tu majestuosa indiferencia, distraído desapercibimiento y vista sorda cómplice ante el invariable rumbo político que, contra viento y marea, Tuy mantiene, se deben, por desventura, a que el PP es el partido de Tus desvelos?

Nota: Este escrito prologa y precede la publicación del “Expediente Rocha”, coleccionable por folios, que se editará diariamente en Facebook a partir del 9 de abril hasta el 23 de mayo, día de reflexión.



                               José Antonio Quiroga Quiroga

miércoles, 18 de febrero de 2015

CHEScarrillo


Al Munster Ches de la cocina  municipal tudense se le ha descompuesto la tortilla de gobierno elaborada mayormente con ingredientes de muy baja calidad. Dieciséis años de marmitón edilicio, catorce de ellos bajo la turbia dirección política y empresarial de su suegro, exalcalde y constructor de malaventura,  alumbraron el  deconstructor de la Eurociudad que su proverbial empanada mental vaticinaba. La argamasa de la dependencia económica y el temor a represalias del partido mantiene a duras penas el agrietado grupo de gobierno, que contabiliza cuatro imputados en sus filas, alcalde incluido, que se muestra derrotado en el tramo final de una travesía agónica trufada de incapacidad y desavenencias. A esta precaria situación se suma el desconcierto producido por la anunciada retirada de la política del crack.
La obra  realizada en cuatro años de mandato por el popular deconstructor, que justificó su salario de más de 6.000 euros “por los resultados”,  es de película: un castillo de naipes digitales con fotos de su persona; que se vendrá abajo  con un simple clic de borrado electrónico en cuanto desaparezca de la escena política. Nada de su amplio y ambicioso programa electoral ha sido llevado a cabo salvo el remate del campo de futbol de Caldelas. Los clavos ardiendo a los que se aferra para justificar su paupérrima ejecutoria son: participación en la creación de la sobrevenida Eurociudad; redacción del Plan Especial de Protección del Casco Histórico Artístico (PEPCHA), todavía sin aprobación;  peatonalización de dicho casco, en estado de paralización, y la concesión de licencia para un destrozo urbanístico sustanciado en la construcción de un polémico centro de salud, que será un sonado revés de graves consecuencias políticas y económicas por su chapucera tramitación administrativa viciada de ilegalidad.


El pánico a lo que se avecina: inabordable tarea acumulada tras veinte años de parálisis, que está asfixiando al municipio y la ciudad, huérfana de infraestructuras básicas;  imputaciones judiciales pendientes de resolución y numerosas denuncias en la Fiscalía potencialmente susceptibles de incrementar el número de ellas, y las malas perspectivas electorales por la vergonzante decadencia de la ciudad, herrumbrosa y descosida por todas partes, ha espantado también al curtido  exalcalde,  mentor del crack deconstructor, de la presidencia del comité local. El fin de la funesta dinastía familiar dejan el partido y el comité local descabezados, y sin un líder a la vista. La desorientación y el desánimo reinan en el seno de la familia pepera. Este vacío de liderazgo ha sido ocupado por el conjunto de los pedáneos, que se han erigido en protagonistas y espontáneos gestores, proponiendo como candidato a la alcaldía, “por su veteranía como concejal y conocimiento de las parroquias”,  a un ex camionero de una empresa de áridos,  tránsfuga precoz, e imputado por tráfico de influencias y falsedad en documento mercantil. A día de la fecha, el partido del abatido regidor, con más de 600 militantes en el municipio,  aún no ha encontrado candidato/a, a pesar de que el perfil exigido es tradicionalmente bajo. Mientras tanto, en las capillas políticas de la derecha local  la preocupación se combate con ejercicios de fe,   entonando a modo de mantra el conjuro: el PP es nuestro pastor, nada nos  puede faltar.
Así es, nunca falta un roto para un descosido, ni hay mal que por bien no venga. Se rumorea sí, sí, que míster Yes,  preocupado por la alarmante contaminación del agua de la traída municipal, debido a la  deficiente gestión del Consorcio de Aguas del Louro, concesionaria del servicio, deja política y sustancioso salario para desempeñar un cargo  importante en este organismo. Allí asumirá personalmente la responsabilidad de velar por la potabilidad del agua para que nunca, nunca más, ya sucedió en dos ocasiones, el agua suministrada contenga sustancias cancerígenas como los conocidos trialometanos.
El PP es mi pastor, nada me puede faltar. Efectivamente, parece que a míster Yes empleo no le faltará.


                              José Antonio Quiroga Quiroga

miércoles, 26 de noviembre de 2014

No mandes rosas a Sandra


Acabo de experimentar la profunda satisfacción de haber erradicado del Ayuntamiento de Tomiño la irregular práctica abusiva cometida con los vecinos de este municipio solicitantes de licencia de obra distinta de la de nueva edificación o sustitución de la existente. Es decir, cualquier obra mayor. Y en Tomiño, en particular, lo es toda obra cuyo presupuesto sea superior a 3.000 euros. Han sido dos batallas contra el aparato opresivo de políticos y técnicos municipales. Ganadas gracias al imprescindible e inestimable apoyo de mi cliente y familia, que han tenido la infrecuente valentía de confiar en mí y de firmar, en segunda tentativa, denuncia de los hechos ante la Fiscalía.

Tras haber solicitado el promotor licencia para reforma de cubierta de casa de vivienda unifamiliar, le fue requerida la firma del compromiso de cesión y urbanización de terrenos, con la advertencia de que si no lo aportase  se considerará la solicitud por desistida. Dicho documento se entregó, de buena fe, en el Registro del Ayuntamiento, a pesar de que algunas de las cláusulas eran inasumibles, además de absurdas, como la de no poder utilizar la vivienda mientras no se acabasen las obras, luego perdonada como favor político, y a derribar y reconstruir un muro de mampostería de 76 m de longitud, dos de alto y 0,50 m de espesor, por importe de 15.000 euros, colindante con uno de los viales que flanquean la parcela, antes de iniciar la reforma. Incluso le estaban empujando a cometer dos infracciones: la de ejecutar las obras del muro sin la preceptiva licencia municipal y la autorización de Patrimonio, pues los muros de mampostería son patrimonio etnográfico y gozan de protección. Transcurridos dos meses sin noticias del Ayuntamiento, el solicitante se interesó por el expediente en el departamento correspondiente. Allí le aguardaban el concejal de urbanismo y la técnico jurídica para decirle que  la licencia estaba condicionada al abono de 3.800 euros en concepto de fianza por obras de urbanización, y que volviese la semana próxima que ya le tendrían preparados los papeles para que los firmase y entregase en el registro. Es oportuno señalar, he aquí la encerrona, que no hay obligación, ni se da el caso en ayuntamiento alguno, de tener que firmar la aceptación del importe de las tasas, como tampoco de presentarla en el registro. Personado a tal efecto en la Casa Consistorial, le fueron entregados dichos papeles, y se encaminó  al registro, pero, al recordar mi advertencia de que no firmase nada sin comunicármelo, rehusó entregarlos, actitud que desencadenó gran enfado (¿?) por parte de la jurídica.

El cliente, abrumado por tanta carga, me comunica que  habían resuelto no llevar a cabo la obra al no haber  prosperado la mediación  de expolíticos y particulares con la autoridad municipal para salvar los obstáculos planteados. Sugerí, entonces, que se pidiese certificación de todos los documentos del expediente para luego presentar una batería de alegaciones. Dichas alegaciones fueron estimadas, pero la resolución que anula el abono de la fianza se transmite, una vez más, como favor. Y a continuación se concede la licencia de obra. Si la resolución de exención de abono no se ajustase a la legalidad, no se podría expedir ya que se incurriría en flagrante tráfico de influencias.

Bien, pero el compromiso de urbanización (cesión de terrenos y demás gravosos apartados), seguía en pie y constituía una amenaza en el tiempo cual espada de Damocles. Al efecto de que el mismo fuese anulado me entrevisté en tres ocasiones  con la alcaldesa Sandra González, a quién advertí de la improcedencia legal de dicho compromiso, de manipulación del texto de la ley de aplicación y de acudir a la Fiscalía en caso de negativa. En otras tres con la secretaria de carrera, en cuatro con la jurídica y una vez con la arquitecta, persona insolente y con reputación de tratar mal al público. De nada sirvieron las entrevistas y advertencias. Finalmente, se presenta denuncia ante el Fiscal jefe de Pontevedra. Hubo que acudir en dos ocasiones porque, “según nuevas instrucciones” es necesaria la presencia de los denunciantes.

Un viernes entregué en el Registro del Ayuntamiento de Tomiño copia de la denuncia ante la fiscalía. De inmediato se le informa a la alcaldesa, y acto seguido se reúne la plana mayor municipal: alcaldesa, concejal de urbanismo, secretaria, jurídica y arquitecta, durante tres horas. El martes siguiente se dicta resolución, un apaño burdo de ingeniería jurídica, firmada por el concejal Uxío Benítez, dejando sin efecto el documento de compromiso de urbanización.

¿Qué consideración merecen políticos y técnicos municipales que, insensibles a los quebrantos económicos que causan,  tienden trampas a la confiada ciudadanía apoyándose en normativa de aparente legalidad, sirviéndose de artículos relativos a procedimientos pero sin justificar su procedencia, y manipulan el texto del artículo aplicable de la ley  de protección del medio rural de Galicia, recogido literalmente en la  ordenanza urbanística nº 8 del PXOM,  ampliando de este modo el campo recaudatorio con el fin de alardear luego de eficaces gestores ejecutando obras con dinero extraído irregularmente de sus convecinos?  

Liberados ya de las garras municipales,  solo resta esperar el resultado de las diligencias que emprenda la Fiscalía.

 

                                  José Antonio Quiroga Quiroga

jueves, 13 de noviembre de 2014

Ruedo ibérico


 En la arena de la corrupción política del ruedo ibérico,  todos los días se lidia una res de casta de las principales ganaderías. La feria nacional, hoy día en su apogeo, se ha convertido en espectáculo de masas. La fiesta está garantizada por cuanto participa  la popular cuadrilla de diestros, maestros todos en las artes del engaño, encabezada, como primer espada, por Mariano Rajoy, “el Rajao”; picador, Cristobal Montoro, “el Monteras”; banderillero, Luis de Guindos, “el Pavo” y los monosabios, Carlos Floriano Corrales, “el Florete de Cácere” y Dolores de Cospedal, “la Mancha Anga”, o, en diferido, “la Manga Ancha”.  El atractivo de esta colosal feria radica en el singular peligro que entraña para los figurantes enfrentarse a ganado de la propia divisa, conocedora de sus tretas y andares, además de a la exigencia del público que reclama del matador que se arrime al bulto, con el morboso deseo de que sea empitonado. Pero, ¡oh decepción! el Rajao, ajeno a los silbidos y a la bronca del respetable  rehúye cobardemente una y otra vez, y corre a protegerse tras el burladero, donde, haciendo el Tancredo a cubierto, fumará los puros necesarios hasta que el morlaco se retire a la sombra de donde ha  salido.

                              José Antonio Quiroga Quiroga

sábado, 1 de noviembre de 2014

Orden, que no justicia


En el caso de dos fuerzas encontradas de igual naturaleza, la grande siempre desplaza a la pequeña. El resultado del encontronazo no admite calificación en términos de justo o injusto. Se trata, simplemente, del cumplimiento de una ley física que rige el comportamiento de ambas fuerzas.

  El universo, cosmos o mundo, según quiera llamársele, está gobernado por cuatro fuerzas: gravitatoria, electromagnética, y las dos de interacción fuerte y débil en la escala atómica de partículas. Estas cuatro fuerzas y sus respectivas leyes rectoras establecen el orden universal que conocemos. Orden inmutable que impera en los distintos campos y manifestaciones  de la materia: inerte o inorgánica, y viva u orgánica. Tanto la materia como lo que brota y existe gracias a ella, por ejemplo, la vida instintiva, o menos inteligente, y la propiamente denominada inteligente del ser humano, es decir, todo lo que forma parte del cosmos no puede contravenir sus leyes.

¿Y el espíritu, considerado parte inmaterial del ser humano, también está sometido a dichas leyes? Antes de contestar, es necesario aclarar qué es o qué se entiende por espíritu. Existen varias concepciones, las más básicas lo definen como: lo que infunde vida al cuerpo; el componente emocional e intelectivo, o modo de ser de la persona. La tesis moderna considera que todos los seres participan del espíritu que está en el cosmos desde el momento de su nacimiento, que consiste en la capacidad de inter-relación que todas las cosas guardan entre sí. La diferencia entre el espíritu de una cosa, por ejemplo, un bosque o colina, y el del der humano no es de principio sino de grado. En el caso del espíritu del ser humano el grado diferenciador se identifica por constituir la expresión más alta de la vida en cuanto que es reflexivo y auto consciente. Incluso resulta aventurado negar que otros seres vivos no posean tales rasgos, si bien parece claro que de nivel inferior.

La respuesta es que, efectivamente, el espíritu sigue al pie de la letra dichas leyes físicas porque radica y emana de la masa cerebral, que está constituido por células que a su vez lo están por átomos. Toda generación de ideas o pensamientos requiere de un proceso físico de activación de corrientes eléctricas que interrelacionan los datos almacenados en la memoria genética heredada y la adquirida. Para la construcción de ideas o imágenes se necesita, pues, de soporte y herramientas físicas, los átomos, y tanto unas como otras, por su constitución intrínsecamente material, son susceptibles de ser plasmadas gráficamente.

Reparemos, pues, si las ideas, como manifestación del espíritu, están sometidas o no a las leyes del universo. En el plano teórico (ámbito puramente inmaterial) una idea, cierta o falsa, se impone a otra contraria bien por la fuerza de la demostración científica y/o matemática, o porque es admitida y defendida por  mayoría de intelectuales o por una minoría pero de reconocida mayor autoridad. En el campo práctico, en el mundo civilizado de la  convivencia social, vemos que, tomando como ejemplo  la doctrina democrática, el orden, que no la justicia, se establece por imposición de la fuerza mayor: el 51% obliga al 49% restante a aceptar lo que la mayoría da por conveniente. Inevitablemente, todos nuestros actos se ciñen al orden cósmico bajo el cual discurre también la vida.

Como el concepto de orden no necesita explicación, detengámonos en el de justicia. Se puede definir la justicia como: conjunto de reglas y normas que establecen un marco adecuado para las relaciones entre personas e instituciones o, lo que debe hacerse de acuerdo a lo razonable, lo equitativo o lo indicado por el derecho. Aparte de que la justicia depende de los valores y creencias individuales y de cada sociedad en conjunto, en cualquier caso y circunstancia, la justicia la establece siempre el poder, la indiscutible fuerza institucional, con arreglo a su particular punto de vista e intereses, y se administra de acuerdo a un conjunto de reglas aprobadas que llamamos derecho. La propia administración de la justicia está sometida a innumerables fuerzas y presiones externas: inteligencia o astucia de  los abogados, posibilidad de demostración de hechos, criterio y honestidad de los jueces, etc. etc, etc.,  que acaban concluyendo en un resultado que se aleja de la idea convencional de justicia. Creo que con esta simple argumentación es suficiente para afirmar que lo que se deriva de la administración de la justicia no se puede encuadrar en el concepto puro y abstracto de justicia, sino de mero orden; un tipo de orden particular, cualquiera, el que dictaminan los poderes intervinientes en cada caso. El mundo funciona, mal que bien, de muchas maneras, bajo el orden derivado de verdades o mentiras, sostenidas por quienes tienen la facultad de imponerlas. Entre ellas, las religiones y regímenes políticos.

A propósito de la relación justicia-poder, y de cómo son tratados los casos de corrupción en España, procede recordar las recientes palabras del presidente del Consejo del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes:” La ley procesal está hecha para el robagallinas y no para el defraudador”
Hablando de gallinas, el ser humano se las come. Porque puede. Pero, ¿Es justo?

 

 

                             José Antonio Quiroga Quiroga

sábado, 20 de septiembre de 2014

¿TRP?

 



Estos coloristas signos de interrogación, logo de la página web, en Facebook, TRP. Tui Ruegos Preguntas (al Concello de Tui), encierran incógnitas internas no reveladas en la declaración de principios y fines: “Herramienta no asociada a ningún partido político… Abierta a todo el que tenga algo que aportar”, que, por razones de interés general, considero oportuno tratar de desvelar en calidad de ex usuario, voluntario pero forzado.

Vaya por delante, que no es, ni remotamente, mi intención el cargar contra la página en cuanto instrumento, que, en principio, parece perseguir la mejora del municipio a través de la denuncia y crítica a la labor municipal impropia. De lo contrario, incurriría, irracionalmente, en  contradicción con mi larga trayectoria de combatiente de la política municipal ruin. Toda colaboración en este sentido, venga de quien venga, es siempre bienvenida y necesaria.

Resulta que, la considerada “herramienta TRP”, como la supercomputadora HAL, de la película: “2001, Una odisea en el espacio”, tiene alma y corazoncito. Y, por tanto, ideología política y consecuente afinidad partidaria. Lo único malo de ello es que se le nota. Padece, asimismo, de lagunas democráticas y otras miserias propias de humanos. Incluso sabe mentir, aunque torpemente. Programada para formular y trasladar preguntas, su sistema operativo se descompone si se invierte el sentido de la corriente de  interpelaciones, de tal modo, que el texto es borrado de inmediato sin explicación o justificación alguna. Sin embargo, a diferencia de HAL, cuya psiquis es estrictamente cibernética, la de la “herramienta TRP” corresponde a la persona que  la administra:  según tengo noticia, un tal Rabadilla, foráneo, cuya principal ocupación es la venta de vinos, lo cual no es impedimento para tener mala uva. Algunas de sus reacciones parecen salidas precisamente de la parte baja colindante con el hueso extremidad del espinazo.

Confieso mi conflictiva relación, actualmente inexistente, con TRP desde el mismo momento en que me asomé a esa página. El primer desajuste se produjo por sugerirle a la “herramienta” que, como mero soporte de inquietudes, no era correcto ni elegante, ni tampoco es su cometido, que pusiese un “Me gusta” a los comentarios de una de las partes inmersas en debate. Más tarde, fui vilipendiado profesionalmente por el perdedor en determinada sentencia judicial, por haber intervenido en el proceso como perito de la parte contraria. Mi reacción de defensa, estrictamente argumentativa, sirvió para que TRP me amonestase, pero no al “amiguete” agresor, que tanto juego barato le daba a la página. Entonces anuncié que la abandonaba. Al instante me bloquearon  la opción, “Comentar”, de Facebook. Acción que ha negado el ejecutor de la misma, afirmando que se debía a mi exclusiva acción. Es de todos sabido que nadie que no sea el administrador de TRP   puede manejar los resortes restrictivos de la misma. A mí  solo me cabe la acción de cortar de tajo la relación de amistad.  Esta especie de excomunión no fue obstáculo ético para que después TRP solicitase  permiso para compartir alguno de mis escritos publicados en este blog, al que respondí con un “por supuesto”.  Tiempo después, alentado por algunos amigos, regresé a TRP tras solicitar el acceso libre a la página. Muy pronto, y de nuevo, borran mi respuesta a un ataque sufrido por cometer el pecado de haber iniciado tarde (“a buenas horas mangas verdes”),  según dos, ¿temerosos, celosos? partidos de la oposición, la recogida de firmas  en contra de la ubicación del nuevo Centro de Salud. Entre tanto, fueron borradas también las refutaciones certeras e incontestables de una amiga a las falsedades del “amiguete” citado, que se arrogaba la victoria en el juicio del caso “Puriñas”  amparándose en la complejidad técnica del fallo judicial, que imprudentemente exhibía. Requerida TRP por la desaparición de dichos comentarios, responde la desalmada (sin alma) “herramienta”, que no han sido borrados, que nada en el ciberespacio se elimina, que siguen en la página bajo un código cifrado. ¡Fantástico!

El detonante del segundo y definitivo abandono de TRP, se debe a mi osadía de preguntarle a la evolucionada “herramienta” sobre las razones que le movieron para  borrar un comentario irónico mío a otra simpleza más de Rajoy sobre la pretensión soberanista de Cataluña: “Si dos trenes chocan, es porque uno va por la vía equivocada”. La respuesta fue: “le invitamos a que abandone esta página, como lo ha hecho la otra vez, pues vemos que aquí no se encuentra a gusto”. Adivinaron, no sé cómo, mi sentir. Lo dicho, TRP no soporta que le hagan preguntas.

La vocación intervencionista del “jefesito” ya quedó en evidencia con ocasión de una ironía mía, obvia, absolutamente irrelevante, en la que decía que no recordaba el nombre del actual alcalde de Tuy.  La autoridad competente se apresuró, hipócritamente, a leerme la cartilla: “El alcalde de Tui se llama, Don…etc. Le molestó que le contestase que el tratamiento no forma parte del nombre.   

Considero que el notable esfuerzo, recompensado o no, que supone llevar una página de las características de TRP responde más al deseo, que comparto, de desalojar de la Casa Consistorial al flojísimo equipo de gobierno actual y a las  hegemónicas siglas que lo cobijan, de  nefastos resultados  para Tuy, y reemplazarlo por el partido de sus entretelas (aspecto este que me trae sin cuidado), que al improbable amor por Tuy de todo recién llegado a este municipio.

 

 
        José Antonio Quiroga Quiroga

 

NOTA: “Jefesito”, por primera y única vez, y por el solo hecho de utilizar  el menú completo de TRP, un Ruego: deje de acosarme por chat para que rompa el mutilado enlace que todavía me conecta  con su página. Como también de acusarme de piratear fotos. Y no se acoja a los "rattios"de bloqueo realizados por TRP para justificar el llevado a cabo conmigo. A propósito, la palabra "rattios" no existe en ningún idioma. Se escribe, ratios, con una sola "t". Saludos.

sábado, 13 de septiembre de 2014

La Herencia y los Herederos



¡Tudenses, veinticinco años de ignominia municipal nos contemplan! Veinticinco años de villanía, de deshonra, degradación y decadencia, propiciados por el pastoreo de caciques de barrio, de los enlutados con alzacuellos y el manto protector de un partido de arrogante supremacía. Tanta, que la legión de incondicionales  pregonaba sin pudor que “en Tuy la alcaldía está garantizada  aunque el candidato  sea un pobre infradotado”. Frase que hoy retumba en el fondo de la memoria colectiva como un remordimiento de conciencia. Esta insultante jactancia respondía al antidemocrático criterio de la incomparable rentabilidad de contar con un gobierno amigo en la Xunta frente a la irrelevante incidencia de la cualidad del candidato. Por desgracia, de difícil reparación, ha quedado sobradamente demostrado que las siglas partidarias no gobiernan, ni han significado ningún privilegio para Tuy. Ni siquiera el haber contado durante doce años con un conselleiro de la localidad.

Hoy, el pozo negro de la Casa Consistorial ha rebosado otra vez, y la Marca Tuy vuelve a estar por los suelos. El grupo de gobierno está roto en dos bandos, y un campo sembrado de traiciones y denuncias internas los separa; el alcalde actual y el anterior están imputados por irregularidades urbanísticas; dos concejales del gobierno imputados por falsedad mercantil; otro concejal del mismo grupo ha falsificado la firma de la secretaria del ayuntamiento para conseguir licencia de obra para un familiar del grupo; El departamento de urbanismo prácticamente bloqueado porque los técnicos (dos de ellos) están enfrentados técnicamente a muerte ; y una funcionaria de carrera ha denunciado ante la justicia a la secretaria del ayuntamiento. Y el alcalde, desarbolado de autoridad alguna, se dedica a consolar a los vecinos con su hilillo de voz.

La actual esperpéntica tragicomedia municipal es la traca ¿final? de una pérfida y desventurada gestación que  arranca de veinticinco años atrás con las maniobras del líder de Unión Tudense, hoy caído en desgracia por su impropio peso específico,  que supusieron  el primer acto de deserción/transfuguismo de la democracia en Tuy. Unión Tudense, el partido gobernante,  perdió en esa ruin acción la mitad de sus miembros. Escisión mortal que significó su entierro para siempre. Y el sillón de la alcaldía  para el desertor que había sido seducido con la promesa  de encabezar la candidatura por el partido que en aquellos momentos perfilaba su posterior hegemonía. Sin embargo, a mitad de su segundo mandato, y a pesar de su holgada mayoría,  sufre una estrambótica moción de censura interna, maquinada por el ilustre jurista (Manuel Fraga dixit), al que pretendían dedicarle una calle, el mismo que le había persuadido a abandonar Unión Tudense, en favor del segundo de abordo, que tiempo atrás había sido alcalde pedáneo de la parroquia de Guillarei. Moción que acabó en triunfo gracias al inestimable apoyo de dos impagables “apagafuegos” de la oposición (según propia confesión), que acabó sentando en la poltrona municipal, durante el tiempo record de casi catorce años, al albañil que colocó los ladrillos de la descomposición moral en la que está  sumido hoy el ayuntamiento.

Al otrora albañil/constructor en suspensión de pagos y luego promotor inmobiliario de envergadura, deteriorado por un rosario de escándalos urbanísticos y sonoros procesos judiciales, altamente gravosos para las arcas municipales, que atravesaron toda Galicia y llegaron hasta el Tribunal Superior, le sucede, por fuero de sangre azul, su yerno. Una suerte de monaguillo curtido en el repicar de campanillas, reconvertido en hombre anuncio, por sus  cualidades fotogénicas, de toda actividad municipal que se preste.






Adivinen, por la sonrisa bobalicona de placer, qué delicado asunto tiene entre manos el alcalde






Su mejor cualidad: la labor de confortación social, aunque precise del desplazamiento puntual de la prensa al lugar



Obsérvese esa mano protectora vocacional, posada en el hombro de una antigua alumna de la vieja escuela de Randuje,  necesitada de consuelo, al parecer del alcalde. ¡Pobre!



Este “alcalderilla” seismileurista,  sin perfil definido ni autoridad, que no ha cumplido ninguno de los puntos sustanciales de su programa electoral, superado en todos los campos de gobierno: administrativo y ejecutivo, acosado por las numerosas necesidades que se han ido acumulando: ausencia de  las infraestructuras y de los servicios más esenciales, firmes levantados por doquier y la ciudad cayéndose a pedazos, se encuentra en situación agónica. El Ayuntamiento hace agua por todas partes, sí, sí, yes, yes, Ches, Ches. ¡Chasco de alcalde!. Pero nada ya parece importarle. Sabe que el partido no lo va a proponer como candidato. Sin embargo, ¡Bingo! un Consorcio de Aguas Sucias de la comarca le tiene reservado un empleo de chupatintas.  Quizá, por la anunciada vacante en la corona, o quién sabe por qué razones,  el exalcalde,  suegro del actual, amenaza con volver si la justicia no lo impide.
Sin duda, esta ciudad está encantada. Encantada por su historia. Encantada de conocerse. Encantada de mirarse al ombligo. Encantada con el estado de cosas. Encantada con su conservadurismo paralizante. Encantada  con sus políticos. Sumida en un sueño de grandeza y letargo de siglos.  
Urge el beso de verdadero amor de un príncipe o princesa que la despierte y rescate de su lastimosa postración.



                              José Antonio Quiroga Quiroga