domingo, 21 de junio de 2026

Perjuicios, inmediato y futuros, de la peatonalización del ámbito de la Corredera

         Sigo sosteniendo que la peatonalización del ámbito de la Corredera es una solución a problemas propios de grandes urbes: congestión de tráfico, ruidos y contaminación por emisión de gases, que Tuy no sufre por su pequeña dimensión. Quizás las ínfulas de ser ciudad, derivadas de su título, lleven al gobierno municipal actual a copiar, sin mayor reflexión ni asesoramiento cualificado, actuaciones propias de otras categorías poblacionales, y a buena parte de la ciudadanía a aplaudir intervenciones de gran repercusión habitacional y comercial, como se verá, más  perjudiciales que beneficiosas, como si Tuy, que disfruta de un excepcional paseo,  careciese de espacios de expansión y encuentro.

Calle Augusto Glez. Besada, recién "humanizada"

        En el discurso de inauguración de la remodelación de la C/ Augusto Glez. Besada y Plaza de la Inmaculada, y de renovación parcial del pavimento de la C/ Calvo Sotelo, el alcalde, convencido urbanista y experto en movilidad, declaró que hay que ir retirando los coches de las ciudades (Tuy, en términos físicos, no puede considerarse ciudad, ni dispone de los servicios de transporte de una gran población ). Y dicha retirada la está poniendo en práctica a base  de ir eliminando áreas de aparcamiento del centro, sin la alternativa de  disponer del demandado parking subterráneo, apostando ingenua y erróneamente por el ocio como potencia de desarrollo del comercio local; como si éste  pudiese sostenerse con solo los consumidores del casco urbano, pues no cabe esperar prosperidad si no se disponen de espacios de acogida de vehículos a la población de las parroquias y del entorno del municipio.

        En la disponibilidad de plazas de aparcamiento y en los recorridos circulatorios racionales están las claves del desarrollo. Pero no existen plazas bastantes (los “leiraparking” no son garantía de futuro), ni los itinerarios de la circulación resultante de la peatonalización es racional ni positiva. Veamos, todos los residentes de la zona alta del casco histórico, de la calle Ordóñez, y los conductores que la toman procedentes de la calle Coruña, que luego de cumplir sus objetivos, quieran dirigirse al centro, a la Calle Colón, a Randufe o a Pazos de Reyes, se ven obligados a dar un rodeo irracional de alejamiento pasando por las calles, Obispo Lago; Antero Rubín; Canónigo Valiño y Calzada, que desemboca en la rotonda de la Avda, de la Concordia, para luego tener que retornar al casco urbano. Calles que, obviamente, se sobrecargan de tráfico rodado que desbarata la humanización llevada a cabo en Antero Rubín y Canónigo Valiño, y que contradice la excéntrica  declaración justificativa del alcalde Cabaleiro, de que “las calles de Tuy parecen autovías y carreteras”. Este itinerario despropositado no solo incomoda a los residentes que se ven obligados a tomarlo a diario, sino que disuade de recorrerlo a los conductores que provengan por la C/ Coruña. Mal futuro tienen los establecimientos que dan a la C/ Ordóñez, concretamente, una farmacia y los próximos a la misma, un conocido supermercado.

        En nada favorece la peatonalización al ámbito de la Corredera, en progresiva decadencia habitacional y comercial, mayormente a la calle Calvo Sotelo, con un alto porcentaje de inmuebles antiguos deshabitados por carecer de sótano de garaje, y mayor porcentaje todavía de locales comerciales cerrados, a que se revitalice y recuperen valor, sino al contrario. La peatonalización agrava el aislamiento de esta zona urbana, ahora más periférica y más alejada de los escasos lugares  de aparcamiento, pese a que se encuentran organismos a los que es obligado acudir: Ayuntamiento, Delegación de Hacienda, Seguridad Social, Jefatura de Policía, además de la Catedral y establecimientos de restauración; pero caminando, no por y con placer, sino por imposición  del gobierno municipal.

        Con buenas o malas piernas, portando o no bultos, llueva a cántaros o con insoportable calor, ¡caminemos! Dirijámonos a cualquier parte de la ciudad, cualquiera que sea el motivo, paseando, incluso al Centro de Salud, desde los imaginarios aparcamientos disuasorios que propone la portavoz municipal del BNG, que ella misma es incapaz de ubicarlos.

 

                                          José Antonio Quiroga Quiroga