lunes, 13 de marzo de 2017

Paternalismo institucional machista en el Día de la Mujer


 El señor Cabaleiro, alcalde de Tuy de carambola a cuatro bandas, demuestra tener una visión distorsionada de lo que significa el Día Internacional de la Mujer. Debe creer que lo que corresponde el 8 de marzo se encuadra en el mismo marco de atenciones  que el  del Día de la Madre  en la que lo esperado es ir con flores a María. Sepa nuestro regidor que tal fecha no es en absoluto motivo de celebración festiva sino de reivindicación. El Día de la Mujer se alza  sobre un trágico pasado de muertes de mujeres que lucharon por sus derechos laborales, y conmemora esa guerra por la independencia, todavía vigente, aunque ampliada,  en conseguir su desarrollo íntegro como persona en la sociedad participando en pie de  igualdad con el hombre; con el que, para mayor agravio, tiene abierto otro contencioso trágico con la violencia de género.

Si bien el Ayuntamiento de Tuy se sumó a la conmemoración con la campaña: “Pola Igualdade Real”, desarrollada a través de la radio municipal con entrevistas a mujeres emprendedoras, con el objetivo  de visibilizar el papel de ésta en la sociedad y así tratar de acercarse un poco más a la verdadera igualdad, y que en anterior ocasión había demostrado sensibilidad feminista, aunque exacerbada, al eliminar la figura neutra de la Reina de las Fiestas del Patrono de la ciudad, el alcalde actuó reaccionariamente en dirección contraria al invitar a una comida a las mujeres funcionarias, como si de una fiesta se tratase. Quizá entendiese que lo era de consolación,  como a la vieja usanza, ofreciendo un gesto de condescendencia, de pretendido y ofensivo desagravio, un detalle galante de viejo patriarca o de rancio caballero, para salir del trance, pero que deja las cosas como estaban.
Este comportamiento me trae el recuerdo de tiempos, no muy lejanos,  en que algunos empresarios, que explotaban a las mujeres laboralmente, pretendían luego beneficiarlas regalándoles frascos de perfume. Lejos de mi intención establecer comparaciones tanto en el método como en los objetivos, pero sospecho que con la comida dada a las funcionarias, que pagamos todos los contribuyentes, nuestro alcalde no pretende otro favor que el electoral.

Como contribuyente fiscal quiero dejar claro que, aunque parte de mis impuestos hayan ido involuntariamente a sufragar la referida comida, no por ello me considero contribuyente, sino todo lo contrario, en perpetuar arcaicos patrones de tratamiento paternalista a las mujeres, sobre todo porque ellas no los necesitan.

 

                                José Antonio Quiroga Quiroga

sábado, 4 de marzo de 2017

Apuntes y Puntadas (III)


 

Funcionario-Civil servant:
El idioma inglés denomina, con gran elocuencia educativa, el término funcionario como civil servant: literalmente, servidor civil. La utilidad de la definición inglesa reside en que sirve de recordatorio de su condición laboral a aquellos  funcionarios proclives a dispensar mal trato a la ciudadanía.

Sirva este preliminar para relatar el desagradable episodio tenido con el recién contratado aparejador municipal de Tuy, que desestimó informar un proyecto mío de legalización de obra ejecutada sin licencia, y denunciada por terceros, porque no estaba visado por el Colegio de Arquitectos. No lo sometí a visado porque, en este caso no es obligatorio, se acorta el tiempo de trámite y con ello se evitan posibles multas al alcalde y al promotor, a la vez que  le ahorro un gasto al mismo. De todos modos,  es deber del empleado público, en cualquier caso, informar de los posibles incumplimientos del proyecto y notificarlos al promotor para que sean subsanados. Me dirigí al joven aparejador para exponerle que la ley exime de visado colegial a los proyectos que no comportan obra. ¡Demuéstremelo! Me retó desafiante. Le mostré el texto de la ley, que no quiso admitir, y replicó: la ley no lo exigirá pero yo sí. ¡Yo informo lo que quiero! Le contesté que la ciudadanía está sometida al dictado de la ley pero no al arbitrio y capricho personal de un funcionario, y que debe informar lo que corresponde. Herido en su prepotente orgullo, trató, con un gesto propio de un gendarme, de imponerse marcando distancias al sentirse acorralado, diciéndome en tono autoritario al tiempo que me indicaba con la mano el lugar donde tenía que situarme:¡póngase ahí! (se refería al otro lado de la mesa a la cual estaba él sentado, ya que yo estaba en un lateral de la misma para enseñarle la disposición legal citada). Respondí, enérgico, ¡no me da la gana! Reacción que dejó bloqueado al insolente empleado público sin saber qué decir ni qué hacer, pero, reacio a dar el brazo a torcer, se mantuvo firme en su terquedad.

“Tuy, ciudad centenaria”:
El actual regidor de la milenaria ciudad de doña Urraca, en conversación radiofónica con la emisora municipal a propósito de la iniciativa de recuperar la memoria fotográfica del pequeño comercio tudense, lanzó, con naturalidad y sin descomponerse, un graznido que debió molestar a más de un oyente: “...multitud de vecinos y vecinas  tienen fotos que dan fe y testimonio de la historia de esta ciudad centenaria...” Se nota que el mandatario salcedense siente y vive con intensidad la camiseta tudense.

¿El grupo de Gobierno al borde de la ruptura?:
En el último pleno de la Corporación tudense el tiranosauro de la política local votó un punto del Orden del día en sentido distinto que el resto de sus compañeros de Gobierno. Justificó la abstención al no haber sido informado con anterioridad sobre el punto sometido a aprobación (recuperación del hospital Rebullón). Parece que el debate mantenido al respecto no lo ilustró suficientemente como para alinearse con sus compañeros de grupo.


Recuperación de la memoria histórica del pequeño comercio:
El Ayuntamiento de Tuy anda metido en la entrañable labor  de recuperar la memoria  histórica del pequeño comercio local mediante la creación de un archivo fotográfico. Loable inquietud que, para disfrute de la ciudadanía, se verá plasmada en una exposición por las fiestas de San Telmo. Oportunidad que permitirá iniciar, especialmente a la Asociación de comerciantes Acitui, un ejercicio de reflexión sobre la negativa incidencia en el comercio local de la implantación de cinco grandes superficies, en las afueras de la ciudad, que lo está aniquilando.

Gramática extensiva de género desdoblado, políticamente correcta:
Bienvenidos y bienvenidas, miembros y miembras de esta entrañable comunidad de vecinos y vecinas. Saludos y saludas (besamanos) a todos y a todas….respectivamente.

Gramática individualizada de género, políticamente correcta:
La tendencia de todo político es la de aparentar que ofrece un trato personalizado a sus potenciales votantes, aunque solo suele darse  en las formas, que no en lo hechos. Veamos un ejemplo caricatura de la rebuscada y artificiosa manera de saludar al público en que han desembocado: Buenas tardes a todos y cada  uno, y a todas y cada una de los reunidos y las reunidas en esta sala.

Con lo fácil, sencillo y sobriamente elegante que sería saludar con un clásico: muy buenas tardes, y continuar con la alocución.

Axioma reivindicativo de género:
Detrás de un gran hombre defraudador, hay una gran mujer florero.

Controversia sexual:
La distinción clásica de sexos en débil y fuerte está generando protestas y controversia por parte femenina. La clasificación que más se ajusta al caso es  denominarlos sexo duro y sexo blando.
Trumpsexual:
Dícese del afín a la ideología sexual radical defendida por el actual presidente de EEUU, que solo reconoce dos identidades sexuales, aunque éste no muestre gran respeto por ninguna de ellas, y menos por la femenina.

 

                                         José Antonio Quiroga Quiroga

 

 

lunes, 27 de febrero de 2017

La Oficina-Zoco de Turismo de Tuy


           

Tras el fracaso absoluto de la idea experimental de promoción turística denominada Área Panorámica, consistente en disponer de  superficies escaparate en los puntos claves de entrada al territorio gallego, que ofrezcan al visitante una panorámica sucinta  de lo genuinamente representativo de Galicia, que en Tuy significó la ampliación, arquitectónicamente deplorable, y rehabilitación del edificio del antiguo instituto de enseñanza secundaria San Paio, surge, inesperadamente, de la mano del titular de la delegación de Turismo local, una particular tentativa de réplica, con la peregrina idea de utilizar la oficina de información  como espacio ocasional de exposiciones cualesquiera. Y ello sin reparar en que  lo exhibido no responda ni represente en ningún aspecto los valores y riqueza patrimonial del municipio, como atestigua la exótica exposición de reptiles, anfibios, insectos y artrópodos de diferentes partes del ancho mundo, que inauguró  esta  estrategia pionera en materia turística, con vocación de convertirse en referente mundial.

Tal y como se desprende de la explicación dada por el responsable del área a un concejal de C21 que preguntó en un pleno sobre la procedencia de utilizar la oficina de turismo para acoger este tipo de exhibiciones,  la idea principal subyacente, además de novedosa, radica en convertir a la propia oficina de información en motivo de atracción turístico, sin perjuicio del poder gravitacional del reconocido patrimonio  y belleza paisajística de Tuy. Tan es así, que la bondad y eficacia del experimento quedó demostrada, para apabullamiento del interpelante, con la relación de expediciones colegiales (de imaginable incidencia en la economía local por su capacidad de gasto)  provenientes de ayuntamientos del entorno que se acercaron a Tuy para ver a las referidas especies de animales. A mayores, y para mayor enredo y confusión (el totum revolutum es característica que define las intervenciones de este político), como es costumbre en el concejal del grupo de Gobierno, de reconocida incontinencia verbal cuando está en el uso de la palabra, se extendió en facilitar datos ajenos a la cuestionada iniciativa, relativos al incremento sustancial del número de peregrinos que pasaron por Tuy en 2016; afluencia  no atribuible al momento de auge del Camino de Santiago sino, lógicamente, al sobrentendido efecto LoreAl de llamada.

Ahora se entiende perfectamente lo acertado de la decisión, por innecesaria, además de gravosa económicamente, de  no haber estado representado el ayuntamiento de Tuy  en la edición de 2016 de FITUR.

 

                                    José Antonio Quiroga Quiroga

sábado, 11 de febrero de 2017

Poner en valor


 

Poner en valor significa  devolverle a las cosas el valor original perdido. Como la causa de pérdida de valor de los objetos materiales se debe mayormente al deterioro físico, si bien en términos de utilidad o de prestaciones, dicha pérdida  puede producirse por obsolescencia,  poner en valor un bien material frecuentemente comporta restituir la integridad  del mismo. Este concepto referido al patrimonio histórico-artístico entraña necesariamente obras de restauración o de rehabilitación.

 Sin embargo, en boca de políticos, esta moderna como socorrida expresión,  galopa frívolamente desbocada a lomos de la demagogia, cuando no del desconocimiento de su significado y alcance, a mayor gloria personal del ilustre vocero.

Así vemos como en Tuy se convoca a la prensa en la Oficina de Turismo con ocasión de la exposición de unas fotografías antiguas del casco histórico, proclamando, con satisfacción incontenida, que con tal iniciativa se pone en valor el patrimonio tudense. Declaraciones semejantes pronuncian solemnemente los prebostes de esta milenaria ciudad cada vez que se celebra un festejo en el casco viejo, o con motivo de la  colocación de señales ilustrativas de los espacios e inmuebles en dicho recinto; cuando en realidad con tales acontecimientos no se consigue más que discretísima publicidad, en el primer caso, y orientación  y breve referencia histórica, en el segundo. Pero el colmo del extravío conceptual,  y del afán de  dotar a la acción municipal de la trascendencia que no tiene (no puedo por menos que remitirme a la penosa estrategia publicitaria “Antes y después”, copiada torpemente del programa televisivo de bricolaje y jardinería Decogarden), quedaron plasmados en las líneas de la crónica de un conocido periódico provincial: con la peatonalización paulatina del casco histórico “comenzará un proceso de puesta en valor del peatón dentro del casco viejo tudense que el Concello lleva diseñando desde hace años y que en pocas semanas será realidad”.

El proceso de revalorización del peatón en el casco histórico de Tuy elevará, sin duda, la autoestima del mismo, a la vez que aumentará su seguridad frente a los vehículos, pues buen cuidado tendrán los conductores en no atropellar a ninguno ya que ahora la indemnización correspondiente les saldría por un pico; pero, en contrapartida, también les saldrá más cara a los peatones la póliza de seguro de vida dado su incremento de valor como persona.

Como hasta la fecha sus pleclaras señorías no han hecho nada por poner en valor el casco histórico de Tuy, al menos que no devalúen el lenguaje y las palabras utilizándolas impropiamente.

 

                                   José Antonio Quiroga Quiroga

   

 

 

 

 

jueves, 2 de febrero de 2017

Apuntes y Puntadas (II)


 

El acalde de Tuy debería ser, aunque solo sea por elegancia, prudente y moderado, aparte de sincero, en sus declaraciones públicas cuando juzga personas  y relata hechos, como las efectuadas en la radio municipal recientemente, y que se matizan a continuación:

 

1.- Moción de censura:
Aventura el alcalde que el motivo que animó al supuesto promotor del segundo intento de moción de censura fue la retribución económica del puesto. Sabemos con certeza que lo que llevó al actual regidor de Tuy a serlo fue el amor a este municipio. Sin duda,  mayor amor debe sentir  por Salceda, su patria chica,  donde prestó  servicios como concejal de medio ambiente; de ahí que valoremos más, si cabe, la entrega y sacrificio de un corazón partío. 

2.- Ruidosos:
Los vecinos descontentos con la medida de sentido único en la C/ Obispo Salvado, son “los que hacen más ruido”, sin embargo, hasta ahora no lo han hecho en absoluto, ni siquiera en el salón de plenos. Parece que las respetuosas y argumentadas demandas de dichos vecinos son para el alcalde ruido molesto. Los menos ruidosos, los que han optado por callar, se encuentran, ¡oh extraña coincidencia! entre los que reciben importantes subvenciones del Ayuntamiento para conocidos eventos.

3.-  A buenas horas Deferencia:
Las soluciones alternativas a la medida impuesta en la C/ Obispo Salvado le fueron hurtadas al Pleno de la Corporación apelando a una cuestión de deferencia con los vecinos afectados, cuya numerosa representación asistía al desarrollo de la sesión. Deferencia que no tuvo antes el alcalde guardando silencio durante más de cuatro meses, tras prometer, en septiembre, que daría respuesta a las propuestas vecinales. Probablemente se debió a que “no atiende a los intereses de particulares”.

4.- Herencia y asunción de responsabilidades:
El mismo alcalde que negó en un Pleno recibir herencia política alguna (ni buena ni mala), por cuanto, por su parte y del grupo de gobierno, solo cabe  la asunción de responsabilidades, ha derivado la responsabilidad del problema circulatorio de la C/ Obispo Salvado a que los gobiernos anteriores no ejecutaron el vial de La Videira  previsto en el PXOM. Quizá se deba a que los que les precedieron en el mando no consideraron problemático el tráfico en dicha calle hasta el punto de abrir el vial referido. Sin embargo, tampoco los señores Cabaleiro y Maciñeiras, presentaron moción alguna al respecto cuando estaban en la oposición, si es que entonces consideraban, como considera ahora el actual regidor, que la circulación rodada en ambos sentidos constituye un problema grave para la seguridad de las personas. Quizá debamos disculparles la desatención  porque no conocían ni conocen la ciudad y menos el municipio.

5.- Oposición Populista:
El señor Cabaleiro acusó a la oposición de apuntarse al populismo  por interesarse y respaldar las razonables demandas de los afectados por el sentido único de la calle Obispo Salvado. Quizá entienda nuestro regidor que la tarea que corresponde a la oposición  es preocuparse de la  defensa de la foca monje del Mediterráneo o el Geranium dolomiticum, especies ambas en riesgo de extinción.

6.- Graffiti para embellecer la ciudad:
El concejal Loreal, aunque lego en estética urbana, a la sazón concejal de deportes de Tuy, justificó el concurso de graffiti celebrado el pasado  domingo 29 de enero, alegando que la promoción de esta modalidad artística podría utilizarse para embellecer la ciudad. No se sabe a qué ciudad o parte de la ciudad se refería ya que la única que tiene interés es la comprendida en el Recinto Histórico. La ciudadanía tudense se daría por muy conforme en este sentido con que el gobierno municipal sacase del cajón del olvido la ordenanza de Ornato y Limpieza, aprobada a bombo y platillo, acompañados por la voz cristalina de la superconcejala ponente de Urbanismo y Hacienda.

 

                                        José Antonio Quiroga Quiroga

sábado, 28 de enero de 2017

Irresponsabilidad Sanitaria Municipal


 

¡Ale hop¡ de la mano del concejal de Deportes y Turismo,  Laureano Alonso,  ha llegado a Tuy la  política del espectáculo con los números circenses: el hula hoop, las paradas moteras, el flyboard y el hip hop. Este representante público, “que sabe latín” posee un discurso errático y embarullado, valga como ejemplo: el haber aprovechado una comparecencia en la RMT para descalificar  al portavoz municipal del partido Liberal, utilizando el recurso de equipararlo en su extravío, por liberal también, con Jesús Gil y Gil, incidiendo en la particularidad de que éste hablaba con su caballo Imperioso, y con Calígula, que sentaba a la mesa a su caballo Incitatus (dudo que un caballo para comer en una mesa se siente, en el suelo o en una silla), y tiene como inquietud destacada,  por su fiel puntualidad,  la de compartir a diario en Facebook los chistes de un periódico provincial. Este delegado de Turismo, que ha decidido que Tuy no tenga este año representación en FITUR (Feria Internacional de Turismo) porque, aparte de que tendrían que desplazarse a Madrid el alcalde y él mismo (un gasto), la oferta tudense en 2016 fue ninguneada por los representantes de la Xunta, que dedicaron  atención preferente a la promoción de otro ayuntamiento; como si tal suceso fuese argumento determinante para no volver y constituyese precedente de exclusión a perpetuidad.

Este concejal fastuoso, marchoso como ninguno, también la va el Zumba, ha aplazado hasta dentro de un año, “por falta de dinero” la reparación del saneamiento del campo de futbol que utiliza el Tyde, que lleva años contaminado el agua de la traída vecinal de  21 familias de un barrio de Randufe.

Resulta que la tubería que recoge las aguas de los aseos de dicha instalación, que utilizan  deportistas  y público, y que atraviesa la grada por el subsuelo, filtra en abundancia las aguas fecales de dichos aseos debido a la mala ejecución (separaciones de juntas entre tubos de hasta cuatro centímetros),  y al avanzado deterioro de las paredes, está contaminando, con multiplicidad de bacterias: Escheriquia Coli, Clostridium Perfringen, hongos y sustancias transgénicas, de procedencia de champús, dicha traída de aguas, de la cual se abastecen en exclusiva unas cien personas. Como la reparación de dicha tubería solo cabe hacerla con tecnología avanzada: introduciendo una camisa resistente en el interior de dicho colector de fecales, que luego es hinchada con gas a alta presión de modo que queda adherida a la superficie interior de la tubería, supone un coste  de 15.000 euros,  según presupuesto de la empresa que inspeccionó,  la solución  dada por dicho concejal a la Comunidad de Aguas Vecinal ha consistido en  limpiar dicho colector (limpieza realizada por la empresa de un concejal del PP), medida que en nada contribuye a que no sigan produciéndose fugas, y aplazar su reparación hasta pasado un año, plazo después del cual  la Diputación  proporcionaría la cantidad necesaria a tal fin. El supuesto capitán de la nave municipal, que está al tanto de todo, calla y otorga.

Esta situación apremiante pone a los comuneros en el dilema de cortar el suministro, y dejar sin abastecimiento a los vecinos, o correr el riesgo de que algún usuario pueda contraer una enfermedad, que  de ser grave podría causar la muerte del infectado, e incurrir en responsabilidad penal. En mayor responsabilidad incurrirían las autoridades municipales como responsables directas de la contaminación, y por semejante e incomprensible negligencia. No cabe entender, desde ningún ángulo mínimamente juicioso la actitud adoptada.

La excusa, impresentable ante una emergencia sanitaria, de que no hay dinero es falsa ya que existen instrumentos legales, muy habituales en el ámbito municipal, que permiten cubrir la contingencia: la modificación y transferencia de créditos, que consiste en transferir dinero de una partida presupuestaria a otra en la que escasea, o el acudir al tan cacareado superávit (de 1,6 millones en 2016) o al remanente de tesorería acumulado en años anteriores, cifrado en más de seis millones.

Suerte tiene el grupo de gobierno que este asunto no haya  trascendido a ciertas instancias administrativas como el SERPRONA, Sanidad o de la Demarcación Hidrográfica Galicia- Costa, porque se las iban a ver muy tiesas.

Por distintos motivos vamos viendo cómo se desatiende lo fundamental, incluso en temas de la importancia y trascendencia como la salud pública, y se centran los esfuerzos en lo festivo, de mayores réditos electorales.

A la política de evasión, efímera y evanescente, del señor “Loreano Alonso”, como acostumbra a llamarlo un concejal de la oposición, bien podría denominarse la política LOREAL, por semejanza con la línea de productos de maquillaje L`Oréal de Paris de Noya.

 

 

                                 José Antonio Quiroga Quiroga

martes, 24 de enero de 2017

Populismo atrofiante


 

Desde el momento de la democracia en que nos hemos creído ricos, digamos que  veinticinco años atrás, empezó a desarrollarse en el ámbito político,  mayormente en el municipal, y sin distinción de ideologías,  un populismo galopante consistente en cultivar lo accesorio en detrimento de lo fundamental; en ensanchar el campo de acción mediante la apropiación y control, como patrocinadores, de asuntos menores tales como festejos y eventos de todo tipo, y  en extender  las redes clientelares mediante el perverso y dilapidador procedimiento de la subvención a toda  asociación, cultural, micológica o de hip hop; club deportivo o de ajedrez, con la doble finalidad  de contentar a la gente (el pueblo tradicionalmente ha sido  muy agradecido con el entretenimiento), y mantener el voto cautivo para mantener el poder.

Las cuentas gran capitán de hoy día de los ayuntamientos se desgranan así: en pólvora, “lucerío”, y fuegos de artificio, tantos cientos de miles de euros por ejercicio; en ferias, festejos, dádivas y subvenciones, tantos millones, …. y, querido y respetado pueblo, ¡ay!, la casa sin barrer.

Decía Cicerón, en un contexto social en el que la “chusma” era abrumadoramente mayoritaria, que la democracia era “horrible”. Tampoco Winston Churchill tenía mejor opinión de ella: “el mejor argumento en contra de la democracia es tener una conversación de cinco minutos con el votante medio”. Un indicador mundial de la sabiduría popular lo tenemos en la elección de Donald Trump.

En la esfera municipal la dictadura ofrecía la ventaja de que como los alcaldes eran elegidos, con mejor o peor acierto, por los gobernadores de entre las personas con relieve social,  y la reelección de los mismos  no dependía de la buena o mala opinión que de ellos tuviese la ciudadanía, la labor que desarrollaban se centraba, generalmente, en las necesidades reales de los municipios. Actualmente, solo al cabo de muchos años, porque el ahogo y parálisis que acarrean las carencias en infraestructuras e instalaciones es dolorosamente perceptible, nos vamos percatando de lo pernicioso de las políticas populistas practicadas por incompetentes aunque cualificados embaucadores. Estas prácticas populistas (como el ridículo paternalismo ejercido a través de la Web del Concello de invitarnos a pasear los domingos soleados, genialidad, creo, de un tal Ribagorda) que consumen recursos, tiempo y energías, se acentúan con gobiernos multicolores, como el actual cuatripartito de Tuy, en el que cada representante trata de arrimar, y con éxito, el ascua a su sardina,  (en ello le va la reelección), exigiendo mayor partida presupuestaria para sus respectivas delegaciones. El resultado es que a concejalías menores como, p.e. Deportes y Eurociudad, incluso Cultura, si valoramos la que se ofrece, se destinan cantidades que normalmente no les corresponden, y que dejan en bochornosa inferioridad los cuarenta mil euros presupuestados en 2016 para inversiones.

Fiestas genuinamente populares como el carnaval, recurso del pueblo para críticar a los poderes, han sido secuestradas, organizadas y patrocinadas por los ayuntamientos bajo la etiqueta de actos culturales con mayúsculas. Hasta tal punto que las coplas del Entierro del Bacalao del carnaval tudense han sido contratadas a dos actrices, por la cantidad de 900 euros, para que no se hablase del gobierno local. La ambientación navideña de Tuy también la asume el Ayuntamiento, con profusión lumínica, metida en la desmesura, muy superior a la exhibida en la vía de mayor nivel comercial de Madrid como la calle Serrano, o de mayor concentración como Fuencarral, que costea el comercio. Y qué decir de la Cabalgata de Reyes de la Eurociudad, aunque en Portugal, en Valença, no se celebran los Reyes, filmada desde el aire como si se tratase del Tour de Francia o la Vuelta ciclista a España.


Acceso angosto y tortuoso a garajes y piscinas


Muro a atravesar en paso inferior a la C/Hnos. Maristas

Tramo a ensanchar permutando terrenos  municipales y del Liceo Casino



Pese, o a causa, de los abundantes eventos deportivos, trofeos (Cidade de Tuy), “andainas”, y actividades de ocio de la Eurociudad, y del mucho ruido y algarabía callejera de ferias y fiestas,  el comercio local sigue en duermevela. Desengañémonos, Tuy no es, hoy día,  destino turístico con incidencia significativa en la economía local, ni cuenta con atractivo comercial (las grandes superficies cercenaron esa posibilidad).La situación empeorará  si no se estructura la ciudad con obras  que aumenten su atractivo y faciliten la estancia a los que nos visitan, sean turistas,  residentes propios o de ayuntamientos vecinos para realizar gestiones y compras. A este respecto sugiero, entre otras necesarias, una obra, pequeña pero importante, perfectamente asumible en cuanto a coste, que resolvería a entera satisfacción la peatonalización del entorno del Paseo de la Corredera cuando se abra el tramo de la calle Orense pendiente, al tiempo que rebajaría significativamente la intensidad del  flujo rodado de la calle Calzada (barrio de San Bartolomé), cuya estrechez  no permite la circulación en ambos sentidos, y serviría de vía principal de acceso, desde el centro urbano, al futuro aparcamiento en el lugar donde se emplazan las piscinas municipales, así como a la calle Canónigo Valiño. Se trata, pues, de prolongar el tramo recto del vial  bajo que va desde el acceso a las piscinas  hasta el Liceo Casino,   atravesando, a nivel inferior, la Avda. de la Concordia  y con boca de salida en la calle Hermanos Maristas, y ensanchar parte del tramo existente mediante permuta de terrenos.

Ahora bien, si a los tudenses no les preocupa el raquitismo crónico que padece  la ciudad y el municipio, y lo que de verdad les va es la marcha, ya saben lo que les aguarda, el apretarse el cinturón y a disfrutar por bulerías.

 

                                     José Antonio Quiroga Quiroga

 

viernes, 13 de enero de 2017

Apuntes y Puntadas (I)

El presente escrito, primero de una serie titulada:"Apuntes y Puntadas",  se lo dedico al grupo de gobierno municipal de Tuy, por si su contenido le dice algo.
 
La falta de autoridad moral como defensa:
La conducta del oponente no es referencia que justifique la propia. El gobernante que rehúsa rendir cuentas  amparándose en la supuesta falta de autoridad moral del político interpelante, parece no saber que a éste le asiste legítimamente la indiscutible e irreprochable autoridad  representativa otorgada por electorado.


Rápidos aprendiendo:
 El tiranosauro dijo e una ocasión en la radio municipal que el actual grupo de gobierno tiene la cualidad de que: “aprende muy rápido”. Sin embargo, se eterniza en el estudio de los problemas. El concejal de tráfico (se sobreentiende que del rodado), que recuerda a la exconcejala de Educación de Vigo, Maite Fernández, apodada “estamosenello”( esta era la respuesta que daba cuando se le preguntaba por un viejo asunto), porque,  después de cinco meses de la implantación de la controvertida medida  del sentido único en la calle Obispo Salvado (Riomuiños),  responde a los afectados y concejales interesados con el estribillo: “seguimos estudiándolo”.


Oposición que torpedea:
Tras ser rechazadas plenariamente las dos propuestas del grupo de gobierno municipal de Tuy: ampliación del gasto del servicio de limpieza en la cantidad de 115.000,00 euros, (más del 100% del habitual) y la ordenanza de ruidos (que comporta multas de hasta 300.000,00 euros), el alcalde, visiblemente contrariado, formuló, como colofón,  una reflexión inelegante de mal encajador democrático, acusando a la oposición de torpedear la acción del gobierno.  
La oposición, para suerte del grupo de gobierno, como los motores que combustionan mal, petardea más que torpedea.


Limpieza para causar buena impresión a los foráneos:
El alcalde de Tuy justificó la ampliación presupuestaria del servicio de limpieza por el carácter turístico y comercial de Tuy. Se desprende de esta declaración que la limpieza no se hace para satisfacción y confort de los residentes, sino de los visitantes. Lo natural, lógico  y razonable es que los servicios se presten para bienestar de la población. El disfrute de los visitantes se obtiene por añadidura.


Cena municipal de Navidad:
El Ayuntamiento de Tuy (el grupo de Gobierno), por ser Navidad,  al igual que algunas  empresas privadas a sus empleados (también en esto dio un giro de 180º),  reconfortó a los funcionarios  con el  regalo en especie de una cena (el capi es cojonudo). De haber sido en metálico quizá se hablase de soborno aunque el desembolso fuese el mismo. ¿Acaso los funcionarios no perciben una paga extra antes de la Navidad? ¿Acaso por este detalle mejora el rendimiento de los funcionarios?  Estas prácticas “caritativas” o, si se prefiere, paternalistas, cuya intencionalidad no es el agradecimiento a los agasajados sino la reciprocidad diferida en forma de voto, están en desuso. No hace mucho, por estas fechas, los ministros ofrecían “un vino español” a los trabajadores de su ministerio en aras de  una supuesta  familiaridad laboral, pero esta trasnochada tradición protocolaria, por  ficticia e improcedente presupuestariamente,  afortunadamente pertenece ya al pasado.


El desconsejable uso del infinitivo en los discursos:
No es recomendable, a riesgo de parecer indelicado y distante, que quienes representan a una colectividad, verbigracia los políticos,  empleen en sus alocuciones públicas el presente  de infinitivo, manifiestamente impersonal, para expresar el sentimiento del grupo al que representan o el suyo propio. Por ejemplo, expresiones como: decir que…, manifestar que… agradecer a…etc., en lugar  de, manifestamos que, manifiesto que… agradecemos a, agradezco a… etc., forma bastante más afectuosa y comprometida.


 
                                                José Antonio Quiroga Quiroga


 


 


 

viernes, 6 de enero de 2017

Dar la Nota


 

El gobierno municipal de Tuy pretende dar la nota, no solo en Galicia sino en Europa, con el lujo cultural y económico de la creación de una orquesta sinfónica, tocando la tecla del viejo orgullo latente, que aguarda  su rescate,  de un pueblo que ha sido mucho históricamente y que sueña con volver a ser. En palabras del alcalde, “sería  la  sexta de Galicia, y la primera de Europa de una Eurociudad, que no es asunto menor”; como, en expresión de Rajoy, la cerámica de Talavera, que es asunto mayor.

Y tanto para la pequeña capacidad presupuestaria de un ayuntamiento de menos de 20.000 habitantes. Si ya  chirrían las arcas municipales cada vez  que se abren para  sacar 300.000 euros anuales para un conservatorio sobredimensionado, con razón se resentirán sus fondos para atender el coste de una orquesta sinfónica. Por lo pronto,  Valença no está interesada en una “Eurosinfónica”. Algo parecido a pretender que el Tyde club de futbol milite en primera división. Le sucedería como al Compostela, que se quedó en el “Compos” de tercera categoría al faltarle la tela. A mayores del prestigio que ello supondría para Tuy, el alcalde justifica su creación “porque, como los estudiantes pagan sus tasas, hay que darles salida profesional”. Ningún centro de enseñanza, público o privado, universidad incluida, contempla entre sus deberes la obligación de ofrecer empleo a sus titulados.

Ensayo previo al estreno oficial de la Orquesta Sinfónica de Tuy

             Se da el “cante” de pecho, en do mayor, no ya equiparándose con las grandes ciudades de Galicia, sino presumiendo de ser referencia en  materia de programación teatral y,  ahora también, musical, máxime si se repara  en que la Banda de Música de Tuy, al contrario del formato tradicional de los ayuntamientos pequeños, y de su propia trayectoria, no es municipal sino Popular. Y se hace el falsete  cuando se le  niega  a ésta  y a la Coral Tudense el auditorio del Área Panorámica para el concierto de fin de año, que tuvo que celebrarse en la iglesia de San Francisco, con la ausencia del alcalde, y la concejala de cultura y el tiranosauro escondidos en la planta alta destinada al coro, el equivalente al gallinero de cines y teatros,  alegando que no había dinero para pagar al personal encargado de  facilitar dicho auditorio, pero si lo hubo,  p.e., para una demostración nocturna de flyboard en el río Miño.
           Puestos a dar notas, el alcalde dio la disonante en su alocución como invitado de honor a la cena del 135 aniversario de la Banda de Musica,  al menospreciar al director de la misma deseando “que la banda tenga pronto un nuevo director”.

Los tudenses somos testigos desconcertados ante la contradicción existente entre   la queja constante de falta de dinero, para inversiones en infraestructuras (40.000 euros se presupuestaron en 2016 a este fin) y para atender servicios básicos (actualmente  es noticia la queja de la policía municipal de falta de personal y  precariedad de equipos e instalaciones), y la prodigalidad de gasto en fastos y la creación de una orquesta sinfónica, muy defendible en cuanto excelencia cultural, pero fuera del alcance de lo razonable económicamente. Como referencia a la que atenernos en cuanto a tomar conciencia de la dimensión y capacidad del ayuntamiento de Tuy, y a  propósito de la ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera en las entidades Locales,  utilizada como escudo de conveniencia por el gobierno municipal, conviene reparar en que la Ley  Reguladora de las Bases de Régimen Local determina, sin perjuicio de que, en principio, todo municipio puede promover toda clase de actividades y prestar cuántos servicios públicos contribuyan a satisfacer las necesidades y aspiraciones de la comunidad vecinal, qué servicios deben prestar los ayuntamientos en función del número de habitantes. Que, para las categorías de menos y de más de 5.000  habitantes, e inferiores a 20.000, son muy básicos.

La insostenibilidad del actual conservatorio era  criterio que compartían el Gobierno anterior  y la Oposición, hoy en el poder.  Sin embargo, el actual abraza con entusiasmo lo que antes criticaba con dureza. El populismo siempre ha sido tentación en la que suelen incurrir la mayoría de políticos para mantenerse en el poder; que les  lleva a sacar los pies fuera del tiesto en su afán  de ampliar su campo de acción y ser noticia casi a diario en los medios de comunicación. Tratan de contentar a las masas con subvenciones y entretenimiento y desatienden lo fundamental, que posibilita el desarrollo y la prosperidad. No hay más que ver el estado de letargo al que Tuy parece condenado.

 

                          José Antonio Quiroga Quiroga 

 

 

 

 

lunes, 2 de enero de 2017

Ni parque, ni parking


Una fuente municipal del área de urbanismo atribuía el hecho de que el Centro de Salud de Tuy no tenga ni una sola  plaza de aparcamiento de las 38 exigibles por ley a una estrategia del exalcalde Rocha. Supuestamente pretendía incentivar la construcción de un aparcamiento en el subsuelo adyacente ofreciendo al promotor, como garantía de  explotación, el alquiler o la venta de las obligadas plazas. Si bien esta hipótesis puede parecer estrambótica, pese a que entre las bambalinas  de la política actual se traman operaciones mucho más extrañas, más increíble resulta que los profesionales de una firma que recibió el encargo de proyectar quince centros de salud en Galicia no contemplaran para el de Tuy ni una sola plaza.
Este incumplimiento normativo, que impedía la obtención de licencia de construcción, pero susceptible de ser subsanado reformando el proyecto, fue, aparentemente, salvado por el gobierno anterior, al conseguir, bajo promesa, de la Consellería  de Facenda, propietaria del inmueble denominado Área Panorámica y del solar circundante, la cesión provisional de la superficie necesaria para alojar las referidas 38 plazas. No fue más que una maniobra sin futuro para salir del atolladero, porque el terreno  que se iba a ceder está calificado como zona verde y no admite el uso de aparcamiento (esta es la razón por la que el actual aparcamiento terrero municipal, también provisional por tiempo indefinido, no se asfalta y se allana con zahorra  una y otra vez, con el infructuoso propósito de eliminar los tozudos socavones).
Lo cierto es que el Centro de Salud necesita  licencia de actividad para entrar en servicio y el Ayuntamiento legalmente no puede expedirla. Aunque el actual alcalde anunció en un pleno que, pese a ello, la expediría por tratarse de un edificio de interés social, no va a poder cumplir lo prometido porque no va a disponer del preceptivo informe favorable de los técnicos de urbanismo, que no firmarán nada que comprometa su puesto de trabajo. Tampoco el alcalde, ni los miembros de la Comisión de Gobierno, querrán incurrir en prevaricación flagrante, pues sabe el regidor que ello le supondría el regreso, con un negro e inquietante borrón  en su expediente, a su puesto de funcionario del cuerpo de auxiliares judiciales en la prisión de A Lama. Porque, llegado el caso,  la Fiscalía no se atrevería a desautorizar una vez más el PXOM, como cuando desestimó la denuncia presentada  por insuficiencia de parcela,  resolviendo  que, pese a ser  ésta inferior a la mínima exigida (casi la mitad),  la licencia de construcción del Centro de Salud era correcta porque el edificio cabía en la misma.
Esta situación surrealista desemboca en dos únicas salidas: que el Centro de Salud funcione al margen de la legalidad, o que el Ayuntamiento ofrezca al SERGAS 38 plazas de aparcamiento de las existentes en las calles inmediatas,  cobrando la tasa correspondiente por ocupación de suelo público. La segunda opción agravaría el  endémico problema de  falta de infraestructuras que ahoga a Tuy. Lo preocupante a este respecto no es ya que no se propongan  soluciones, sino que ni siquiera se aventuran  promesas; de ahí que  la falta de obras que estructuren la ciudad y parroquias, se trata de ocultar con entretenimiento. No en balde el alcalde acaba de proclamar solemnemente que “hay que fomentar el ocio”, como si se tratase de un servicio básico.
Las recientes declaraciones en la radio municipal del tiranosauro, que se muere por ponerle la guinda a todo,: “la aprobación plenaria al respecto se resolvió con cuatro votos a favor (Psoe y los dos de su partido) y trece abstenciones”; que la calle Casal Aboy  ha mejorado mucho con el Centro de Salud, ahora tiene más luz (¿?) y que el edificio está retranqueado, tratando de justificar la nefasta ubicación del Centro de Salud, retuercen groseramente la realidad, pues: el BNG votó en contra; el edificio está más adelantado respecto de la alineación  de la manzana esquina a la C/ Hnos. Maristas, que retrasado respecto del edificio “Ilferlo” esquina a la C/ Colón; y siguen produciéndose  atascos y largas colas en las horas de llegada y de salida de los centros escolares.
La otra cara de la moneda es que Tuy tampoco dispondrá a medio plazo de un parque arbolado en la zona, como prometió la resuelta concejala de urbanismo cuando dijo que convocaría un concurso. Si acaso tendremos  un amago de parque  en un retal de terreno, porque si se elimina el actual aparcamiento terrero municipal, ¿dónde se meten los 150 coches a los que da cabida?


Trasera(horrible) del edificio Área Panorámica (izqda.), Centro de Salud
y Aparcamiento de tierra municipal
El aparcamiento de futuro que Tuy necesita deberá construirse, por centralidad,  acceso directo desde una vía principal (Avda. de la Concordia); amplitud superficial; y polivalencia de usos, en el lugar que ocupa la piscina municipal y pistas deportivas del Liceo Casino (previa negociación con la entidad). El gran desnivel existente con respecto al Paseo de la Corredera posibilita la construcción de varios niveles de terrazas armónicamente escalonadas, convertibles en jardines y pistas deportivas; en las que incluso se podría reubicar  la piscina.
Sin embargo, a falta de ideas y proyectos de alcance que nos saquen de la agobiante parálisis endémica,  tratan de cultivar nuestros fatuos delirios de grandeza con ese señuelo llamado Eurociudad, de cegarnos con deslumbrantes iluminaciones por las fiestas, de  hacernos creer, con el insultante menudillo propagandístico de los trabajos ordinarios de mantenimiento, titulado “Antes y Después” y con las “andainas” domingueras,  que Tuy camina hacia algún lado.
“Tuy se cae a cachos”, fue el inapelable y doloroso juicio emitido por  un residente foráneo  que dispone de la incontaminada y contrastada perspectiva que ofrece  el ausentarse y regresar repetidas veces al año a esta ensimismada ciudad que no deja de ser pueblo.


                         José Antonio Quiroga Quiroga



lunes, 12 de diciembre de 2016

Mejores por Navidad


 

“La Navidad nos hace mejores”, reza un eslogan de la cadena hostelera Vips, acompañado de la foto de un plato especial. Tan mejores nos hace que creemos que somos buenos de verdad ¿Y qué mejor respuesta de buenas personas que mostrar gratitud por tal reconocimiento  acudiendo al establecimiento que de antemano nos reconforta espiritualmente y que, a buen seguro, también  nos reconfortará el estómago con la excelencia de sus productos?

 

            La Navidad, con su mágica atmósfera de cuento, nos viene bien a todos para reconciliarnos con nosotros mismos y sentirnos “güenos”: porque lo necesitamos y porque es tiempo de obligada paz. Y de inexcusable felicidad, ¡dulce Navidad¡ como sugiere  la ambientación y  decorado envolventes. Además de ejercicio anual preparatorio para la felicidad eterna que dicen que nos aguarda en el paraíso.

Pero el espíritu de la Navidad es opulenta estrella fugaz,  grandilocuente como los fuegos de artificio, cuyos efusivos destellos de fraternidad y concordia se concretan en protocolarios apretones de manos y corteses buenos deseos. Sin embargo, el cosmos, indiferente a lo que sucede en una parte del mismo, sigue su enigmático curso regido por inviolables e implacables principios y leyes físicas. 

Somos como nos comportamos a diario. Como dice Pedro Navaja (ladrón de esquina) “si naciste pa´ martillo del cielo te caen los clavos”, aunque es legítimo, respetable y saludable, incluso hermoso, de vez en cuando y en determinadas fechas,  soñar que vivimos en el país de Alicia.

Por todo ello, y pese a ello, y a que en el firmamento de la duradera Navidad comercial hay muchas más bombillas que estrellas, a los amigos y a los que no lo son, a los enemigos, a los conocidos y desconocidos, a los inmigrantes y refugiados, a la gente de toda condición, tiburones y tiranosauros,

¡¡¡Feliz Navidad!!!

 

                                José Antonio Quiroga Quiroga

domingo, 27 de noviembre de 2016

Un pleno más


                                   

El pleno de noviembre del ayuntamiento de Tui ha sido insustancial e innecesario. De los que menudean con demasiada frecuencia. Este tipo de plenos, que a veces se solapan, transmiten inoperancia. Convendría celebrarlos cada dos meses y se ahorraría quehacer burocrático improductivo. Para que el cambio sea aceptado por la oposición deberán ser, en justicia, doblemente remunerados, excepto los extraordinarios.

Pero la inoperancia no es solo aparente sino real. Prueba de ello es el superávit de más de 1,6 millones de euros correspondiente al ejercicio de 2015.  La concejala de urbanismo  y hacienda trató de ocultar la parálisis ejecutiva declarando a la prensa que tal cantidad de debe “fundamentalmente a la recaudación ejecutiva de urbanismo (multas por infracciones urbanísticas) y a la recaudación por el Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras, que ha sido el doble de los 38.000 euros  presupuestados. ¿Qué furor sancionador  consigue que se recauden 1,6 millones de euros a mayores?

  A una pregunta de la oposición por este respecto, que aludía también al remanente de tesorería, la concejala,  resueltamente dispuesta con el gesto y talante que le caracteriza: barbilla elevada en actitud retadora, suficiencia insolente clarificadora de obviedades elevadas a categoría de altos saberes,  y voz clara afectada de molesto retintín  de enteradilla que te está leyendo la cartilla, rasgos todos que configuran ese carácter dominante que tantos roces ocasiona en sus filas, contestó de manera vulgar y despectiva: “usted confunde la velocidad con el tocino”. En esta ocasión,  abandonó  el argumento transmitido a la prensa y  basó el superávit en la buena gestión del grupo de gobierno.  Descartados por irrelevantes los ingresos citados, el superávit solo puede provenir de los conceptos siguientes: impuestos, subida de tasas, que aprobó este gobierno, pese a que la bajada de las mismas era la fraudulenta estrella del programa electoral de uno de los miembros del cuatripartito, y al excedente (lo no gastado), de lo presupuestado, que la concejala presenta como ejemplo de gestión; si bien a este gobierno, para bien o para mal, solo es responsable del 55 % del ejercicio de 2015, ya que tomó posesión a mediados de junio de este año.

 No gastar lo presupuestado evidencia gestión deficiente, cimentada en la carencia de ideas y proyectos, que en nada contribuye a la creación de empleo en el municipio. Y desbarata el repetido lamento de que la Regla de Gasto, impuesta por el Estado, impide aprobar presupuestos de mayor cuantía que posibilitarían mayores realizaciones.  Este gobierno, lamentablemente, se va pareciendo cada vez más a los anteriores a fuerza de transitar por los mismos caminos y de adoptar iguales maneras: presume  de superávit y de disponer de un sustancioso remanente de tesorería (5,7 millones) que, lejos de revertir en beneficio de los contribuyentes,  únicamente opera en favor de la banca.

Los plenos vacíos de contenido de alcance, se reducen al morbo del último punto del Orden del día: Ruegos y Preguntas; si bien la  oposición acostumbra a decepcionar por su cortedad de planteamientos. En esta ocasión se formuló una pregunta, en principio interesante, pero carente de profundidad, acerca de la situación administrativa de la peatonalización del casco histórico y del Plan Especial (PEPCH) de dicho ámbito. La prometida peatonalización para noviembre de 2015: “non pudo ser”, sigue sin materializarse un año después de la fecha prevista. Y  el PEPCH, que se esperaba que estuviese aprobado en Junio, todavía está pendiente del informe de los técnicos municipales. El proceso indica que no se expondrá al publico para que la ciudadanía pueda hacer alegaciones; sin embargo la ley dice que es obligado cuando un plan experimenta una transformación sustancial, y el anterior fue rechazado de plano por Patrimonio con una enmienda a la totalidad. Dado que la titular de la delegación parece desconocer la orientación  que debe dársele  a este importante documento, de ahí que la redacción del mismo se dejó en manos del equipo redactor  y de las exigencias de Patrimonio,  el ponente replicó que las condiciones de habitabilidad de las viviendas hay que pelearlas con Patrimonio. Ante la demora que tal pelea conllevaría en la aprobación del PEPCH, irrumpió imperativa la voz del tiranosauro: “más vale un mal plan que ninguno”, como si no existiesen otras alternativas que la de mínimos.

El casco histórico es, en el plano urbanístico y simbólico, lo más preciado que tiene Tuy. Es su seña de identidad y foco de atracción turística. En materia tan sensible no caben prisas  Las nuevas corrientes en recuperación de cascos históricos señalan a la despoblación como el principal enemigo. Si no se ofrecen ciertos parámetros de confort a los residentes, solo cabe esperar que,  con el tiempo, la despoblación vaya en aumento, y con ella su ruina.

Como los recortes en democracia de este gobierno afectaron al turno de ruegos y preguntas del público, reducido a una sola intervención, ruego o pregunta, formulo un encarecido ruego a la oposición: absténganse de justificarse en los plenos  alertando de deterioros menores  en el firme y mobiliario urbano y eleven el punto de mira  de las inquietudes.

 

                              José Antonio Quiroga Quiroga

miércoles, 5 de octubre de 2016

El partido de Dios


 

La información es poder, y la desinformación oportunidad de colonización.

Como caras contrapuestas de la moneda electoral, la euforia de la victoria lleva al vencedor a declarar que el pueblo es sabio, y la frustración de la derrota conduce a los perdedores a quejarse de que es ignorante.

          Decepcionado por el resultado de las autonómicas, un diputado de izquierdas cometió el error de tachar al pueblo gallego de ignorante. En descargo de lo dicho por el ilustre diputado, creo que donde se dice ignorancia debemos leer desinformación. Torpeza política aparte, no albergo ninguna duda ni reparo en considerar que en materia política el pueblo gallego, como  cualquier otro pueblo del solar patrio, es más ignorante que sabio. Y que la desinformación es mayor en el medio rural que en el urbano, y especialmente alta en el rural gallego debida fundamentalmente a la dispersión edificatoria y consecuente aislamiento. Porque en este extenso territorio apenas se leen  periódicos, excepto los domingos,  cuando unos pocos acuden a la tienda o al bar del barrio a echarle un vistazo a los “santos”, mayormente deportivos.  

Las masas sociales desinformadas son conservadoras por principio de  prudencia, y se mueven por actos de fe, ya que no pueden hacerlo racionalmente. Fe que depositan en los líderes locales como personas de confianza. A este respecto, el reino de taifas que define el rural gallego, es ejemplo paradigmático por su tradicional estructura de patriarcas con ascendiente sobre el vecindario: el pedáneo, actualmente en horas bajas, el cacique y el párroco, situado en lo más alto de la escala jerárquica. El cura de la parroquia ejerce de guía espiritual  y de pastor  en prácticamente todos los campos sociales. Y por supuesto, en el político, pues la Iglesia considera que los partidos son también instrumentos para la salvación espiritual, aunque solo uno, el elegido, que representa a la derecha,  el PP, sirve y legisla a tal fin. Si el partido por el que hacen votos es corrupto (el que esté libre de pecado que tire la primera piedra), se reza por su regeneración y, por caridad cristiana, se le perdonan los pecados.

A nadie puede sorprender que, tras la Transición, la hegemonía de la derecha en Galicia se mantenga firme como una roca sin fisuras desde 1978. Como tampoco que cuanto más rural es una provincia, Lugo y Orense lo son comparadas con Coruña y Pontevedra (boinas y birretes), más respaldo electoral obtiene la derecha monolítica.

 

                           José Antonio Quiroga Quiroga

 

martes, 27 de septiembre de 2016

Memoria de un tiranosauro rey de la política

          No referiré al protagonista y responsable de los hechos que se relatan en esta retrospectiva por su tonante y punitivo nombre, de esos que suelen  determinan el carácter de quien lo lleva,  sino por  concordancia fonética y hermandad en la impostura de conducta, por el de Catón, en recuerdo al homónimo  romano conocido como el Censor;  por quien el emperador Claudio sentía especial inquina por su doble moral.


Cuando alcalde, Catón solía reconvenir a los corporativos, incluso llegaba a amonestarlos de expulsión, por utilizar expresiones que no se ajustaban a su particular e intransferible sentido del decoro. Un decoro gazmoño sostenido con evidente artificiosidad, y apuntalado con interjecciones cursis del tipo ¡¡¡Concho!!!  que empleaba como enfático remate en los arrebatos de contrariedad o de reafirmación. Ahora de mayor, pero de nuevo incrustado en la esfera del poder político local, conserva intacta la actitud farisaica de cuando joven, aunque más depurada por la maestría adquirida en el arte del fingimiento, y enmascarada por la pátina de bondad que los años suelen otorgar. El enternecedor papel  de abuelete cebolleta,  presto a desempolvar conmovedoras batallitas de su particular hemeroteca,  que exhibe  en plenos y entrevistas, es otro visaje de su taimada doblez; faceta que redondea desde el púlpito de Facebook, asumiendo el rol de senior docto y ejemplar, que está de vuelta de todo, divulgando máximas, aforismos y dichos de la más variada estofa para guía de sus virtuales seguidores.  


Su faena política arranca con un movimiento definitorio, nada honorable, la ópera prima de una serie de desaciertos e imposiciones de lesivo desenlace, que marcó el devenir político del municipio hasta la fecha. Sobre él recae la dudosa reputación  de ser el primer tránsfuga en Tuy de la democracia. Saltó del gobierno de Unión Tudense al banco del grupo mixto impulsado por la oferta de encabezar la candidatura del PP en la siguiente convocatoria electoral. Desde la trinchera de la oposición  se dedicó, con nulo éxito, a poner palitos en las ruedas del carro del gobierno tirado por solo tres personas. Más tarde sufrió en carne propia los efectos de su medicina: una moción de censura interior siendo alcalde, y la fuga de alguno de sus compañeros de grupo cuando ocupaba escaño en la oposición. Ahora, la frágil coyuntura política actual, y la perspectiva de hacerse con la poltrona ha vuelto a despertar su naturaleza de conspirador máximo.


Como regidor pronto abrió un abultado melón de desaciertos. Cambió el emplazamiento proyectado del futuro vertedero municipal y lo situó en el espacio de protección del parque natural del monte Aloya. Cada domingo, vecinos de Malvas, preocupados por la contaminación de los manantiales de agua de abastecimiento, se manifestaban en el centro de Tuy. Una querella judicial del desaparecido Gundín, desembocó en el abandono del vertedero y la renuncia al cobro de 22.000.000 de pesetas por parte del empresario que lo ejecutó, pues de lo contrario dos personas acabarían en la cárcel, en palabras del entonces Secretario del Ayuntamiento, López Pita. Luego, según ciertas fuentes,  esos millones le fueron reembolsados al empresario  al serle adjudicada, de manera controvertida, la construcción de la piscina municipal por importe de 80.000.000 de pesetas.


Al amparo de una mayoría de gobierno  demoledora pretendió derribar el Teatro Principal para crear una plaza-mirador al río. La tentativa fue abortada por un caudal de artículos de prensa en contra y de cartas al director. Pero la frustración permaneció viva en la parte reptiliana, la más primitiva del cerebro, del tiranosauro Catón, a la espera de ser resarcida.  Con el actual gobierno, plegado a sus imposiciones,  a riesgo de romper el grupo, se tomó la revancha consiguiendo que la Fundación Teatro Principal de Tuy, sin alternativa posible, acordase la venta del inmueble.


El recinto ferial prometido por Fraga en la parroquia de San Bartolomé,  para cuyo acceso la Cámara de Comercio había decidido comprar una franja de terreno  colindante con la calle Canónigo Valiño, se malogró a causa de la exigencia, no aceptada, del propio Catón  como director del complejo. También desbarató el establecimiento en Tuy de la Universidad de Verano, para la que el Seminario ofrecía el alojamiento de los estudiantes. Este revés  hizo que el obispo, contrariado, exclamase: ¡¡¡Qué tiene este hombre contra Tuy y el clero!!!


El cuarto de sonrisa torcida, que adorna la cara del esquinado personaje, revela que también tiene una faceta cómico-patética. En una ocasión  sacó a concurso plazas  para puestos de limpiadoras  que, entre otras pruebas a superar, contemplaba tres de tipo físico, todo un  triatlón: carrera de 100 m lisos, salto de altura y salto de longitud. No debió ser agradable ver competir a  aquellas señoras, algunas entradas en carnes y años, vestidas de pantalón corto moviendo desesperadamente sus traseros. Pero quién sabe si entre las atléticas concursantes estaba la madre que luego engendraría a Gómez Noya, nuestro  pentacampeón mundial de la especialidad. Otro episodio peculiar tuvo lugar a continuación del tumultuoso tiempo de precariedad en el abastecimiento de agua a la ciudad, provocado por el apresurado suministro de agua tintada no potable, durante varias semanas.  El agua de la traída era de color amarillo, semejante al de los refrescos Mirinda o Fanta de la época. Para tranquilizar a la población iba Catón, cual  conejillo de indias dispuesto a inmolarse, emulando el estilo populista de Fraga en Palomares, de bar en cafetería pidiendo vasos de agua del grifo. Tras beberlos de un tirón les decía a  quienes, con recelo, se lo habían servido, e indirectamente a los demás presentes: ves, no me he muerto, aquí estoy.


Pero fue en el campo de la disciplina urbanística, en el que las torpezas cometidas hipotecan una ciudad de por vida, en el que Catón destacó como Ángel caído del error permanente, víctima de su infundada como contumaz suficiencia congénita que le abocó siempre a meter la pata de cabra. Materia  ésta en la  que se estrenó encargándole a un ingeniero de caminos, mercenario del PP, y lego en urbanismo, de la redacción del PGOU, mero ejercicio de delineación que pronto fue reconocido por todos de desastroso. La primera redacción del Plan General presentada para aprobación inicial,  luego rechazada por Patrimonio, contemplaba la descabellada idea de la eliminación de la Zona de Respeto del casco histórico, y el aumento de alturas en el ámbito del Paseo de la Corredera. Pero  el revés, no aceptado por el orgulloso Catón, no impidió  que circulasen   planos del PGOU sin firma de aprobación,  tal y como funcionarios de la COTOP le confesaron a un arquitecto municipal. Esta  situación de confusión desembocó en  una denuncia en la Fiscalía por falsedad documental, presentada por un concejal de la oposición. Los planos falsos desaparecieron como por ensalmo y la denuncia fue archivada por falta de pruebas. La aprobación inicial de dicho Plan General preveía también un edificio de viviendas de B+ 4 alturas en el solar que ocupaba la anterior plaza de abastos, luego demolida,  cuya construcción Catón justificaba como recurso que ocultaría la fealdad edificatoria de la C/ Casal Aboy; si bien se decía por aquel entonces que el edificio proyectado iba a ser promovido por un cargo del PP local.  Esta  pretensión constructiva la paralicé al repartir entre los vecinos de dicha calle, durante unas elecciones municipales,  una perspectiva del pretendido bloque de viviendas. Procedimiento que años después utilicé para  que se impidiese la construcción de la muralla edificatoria que el PGOU contemplaba en la C/ Martínez Padín y la ribera del río Tripes. Esa franja de terreno  todavía hoy permanece excluida del área regulada por el PXOM en vigor. Sin embargo, el imperecedero espíritu de revancha de Catón pudo resarcirse del revés sufrido con la frustrada construcción del edificio de viviendas en el lugar de la desaparecida plaza de abastos. Con los  votos determinantes de su partido, consiguió, al fin, ocultar la fealdad edificatoria de la C/ Casal Aboy,  con la construcción en dicho solar del nuevo Centro de Salud.


          Al tiranosauro le son imputables el estrechamiento de dos de las vías-avenidas de penetración a la ciudad: la Avenida de la Concordia y la calle Colón. En la primera  alteró la alineación que el  retranqueo edificatorio del Plan Especial del Campo de la Feria sabiamente guardaba. Esta avenida ha quedado condenada con la construcción adelantada, respecto de la alineación preexistente, de un edificio a la altura de la estación del ferrocarril, que marca la nueva alineación de calle hasta el final de la misma. La estrechez inicial y actual de  la segunda calle, con  exiguas aceras de 1,50 m de ancho, se deben a su ignorancia prepotente, impermeable a todo consejo o sugerencia. El tortuoso trazado  de  la C/ Hermanos Maristas no obedece a error o torpeza sino a causas  menos confesables. Nadie pudo entender que  para  el trazado  de esta calle,  proyectada con ancho de 10 m, hubo que demoler una casa, que estrechaba   dicho vial en la intersección con la C/ Casal Aboy, para luego ser levantada prácticamente en el mismo lugar. Tal atropello trocó para siempre la alineación recta proyectada en dos bochornosos y absurdos quiebros. Un día coincidí casualmente con Catón en la c/ Casal Aboy, que venía de inspeccionar el trazado de la C/ Hermanos Maristas; le pregunté sobre el porqué de los   dos quiebros irracionales de la alineación; impertérrito, conforme su marmóreo cinismo, respondió: “fue el aparejador municipal que se equivocó al dar la línea”.


También a él le corresponde el cuestionable mérito de ser el primero en abrir el portillo a la instalación de grandes superficies comerciales en Areas;  esas máquinas de achique y bombeo de la economía local a otros lugares, cuya acción  secante se percibe ahora con meridiana claridad.


Nada invita a imaginar que  las relaciones personales del tiranosauro, de piel tan correosa como áspera, sean la cara noble de la moneda, la faceta redentora de su ejecutoria política. No cabe esperar que los colaboradores políticos utilizados y luego abandonados vengan en su socorro; aunque  nunca falta un  espíritu  vasallo que lo desmienta.


Contemplada con perspectiva la trayectoria del tiranoasuro,  no puede decirse que estemos ante un político de bandera. Aunque haya llenado el Paseo de la Corredera de ellas, como si de  un puerto deportivo o de un recinto ferial permanente se tratase. Las huellas fósiles, pesadas y profundas, la marca indeleble del monstruo de la política local, hipotecaron, por estrangulamiento, el desarrollo urbanístico de Tuy.  Pero un meteoro urbanístico impactará con gran estruendo en la colina de piedra, y el tiranosauro, y los  camaleones, de acorchadas tragaderas e inconmovibles digestiones,  que han seguido su juego por mantenerse en el poder, serán barridos de la escena política, y ahuyentados los viejos depredadores y la fauna menor coreográfica.


                                 José Antonio Quiroga Quiroga 
NOTA: Se incluye vídeo de una de las manifestaciones dominicales de los vecinos de Malvas en contra del cambio de ubicación del vertedero




                   

lunes, 12 de septiembre de 2016

Concejalía de Festejos


 En el mundo donde reina el eufemismo, si no la mentira estudiada,  no es extraño que la concejalía de cultura no responda al nombre que la define y, por el contrario, al amparo este respetable epígrafe, de cobijo,  cada vez más, a espectáculos de mero entretenimiento y alpiste para polluelos y polluelas. Dada la deriva en la que se ha instalado, lo propio sería que se denominase concejalía de festejos, como sucede en los pequeños ayuntamientos, porque no tienen recursos para ocuparse de ella, y también en los grandes,  donde saben establecer y marcar la diferencia entre ambos conceptos. Salvo meritorias excepciones, los festejos deberían limitarse a los obligados y establecidos tradicionalmente en el calendario. Fuera de ahí, lo demás es perversión e irresponsabilidad en el gasto. La misión esencial de los ayuntamientos además de la función burocrática, es la de ofrecer servicios básicos a precio de coste, y dotar el municipio de las infraestructuras necesarias que posibilitan y propician desarrollo y  progreso.

Creo que no me equivoco al decir que, al menos en Tuy, la cartera de subcultura  dispone en cada ejercicio, al margen del color del partido que gobierna, de partida presupuestaria notablemente muy superior respecto de la asignada a las demás delegaciones, pese a la mayor repercusión  en el desarrollo y el bienestar social de algunas muy concretas, verbigracia, Urbanismo y Obras. Pero, indudablemente, ninguna ofrece mayor rentabilidad electoral a corto y a medio plazo, que es el horizonte que determina las prioridades políticas, que la alegre, bullanguera y gratificante concejalía de festejos.

No es admisible, menos en tiempo de crisis económica, el gasto  que, de manera solapada, las delegaciones de Cultura, Deportes y la fantasmal Eurociudad,  semana tras semana, derrochan en entretenimientos de la más variada naturaleza. Eventos todos ellos celebrados bajo la máxima irrenunciable, casi sagrada, de animar el cotarro y estimular la movida, y la coartada de favorecer a la hostelería, que no al comercio en general.

Diríase que este gobierno, más que otros, ha cifrado su éxito, su continuidad en el poder en la fiesta,  que tan bien conecta con  el extendido sentimiento de a vivir que son cuatro días; en lo ilusorio, en la inmaterialidad de los  fuegos de artificio,  en lo que no tiene expresión material ni consecuencia aprovechable alguna, porque apenas deja rastro apreciable,  en suma, en el populismo, al que también pertenece  el intrascendente  y cacareado apartado denominado, “antes y después”.

 Como bien dijo, en expresión poética, una amiga: Tuy se va apagando bajo la deslumbrante luz de las celebraciones.

 

                              José Antonio Quiroga Quiroga