Desde tiempo inmemorial los árboles han tenido un importante papel en la construcción de la memoria histórica, fisonomía e identidad de los pueblos en cuanto patrimonio natural y acervo cultural, de ahí que cualquier intervención traumática en los mismos supone un daño a todo lo que constituyen y representan.
Tras la tala, insuficientemente justificada, de los tilos que flanqueaban la Plaza de la Inmaculada de Tuy, mientras no se hagan públicos los informes de los expertos en fitopatología en que se basó el grupo de gobierno municipal para ejecutarla, que no permiten evaluar si, en efecto, la corta era inevitable, y propósito de sustitución de los mismos por arces, en principio, me atengo a la experiencia de que si una persona acude al médico o un coche es llevado al taller, los profesionales respectivos siempre acaban encontrándoles alguna afección patológica y anomalía mecánica; lo cual no significa necesariamente la sentencia de muerte del paciente y la retirada de la circulación del vehículo. De ahí que, de momento, previa exposición somera de determinadas características de ambas especies, me limito a analizar la solidez de las razones que llevaron al grupo de gobierno a reemplazar los tilos por arces:
Tilo: árbol europeo, longevo, puede vivir entre 500 y 900 años, de copa densa ideal para sombra, y emblemático en la configuración de los centros urbanos, plazas y parques históricos de Europa:
Arce: Originario de Asia (Corea y Japón), que puede vivir hasta 100 años; ideal para jardines pequeños y macetas, prefiere ubicaciones en semisombra y destaca por los tonos rojos escarlata de sus hojas en otoño.
Razones dadas por Concello:
1.- Mejor adaptación al entorno urbano.
Afirmación gratuita que exige argumentación demostrativa.
2.- Convivencia con el patrimonio existente.
Claro ejemplo de afectación retórica. No cabe convivencia alguna entre un objeto inerte y pasivo (kiosco) y un árbol.
3.- Menor necesidad de podas agresivas.
Enternece la demostración de sensibilidad y empatía doliente ante el sufrimiento de los tilos con las podas por parte de quienes los condenaron en la plaza pública a la muerte súbita.
4.- Un arbolado sano y seguro.
No deben ser los tilos árboles sanos ni seguros en opinión de los responsables del cambio de especie. Pero no menos que los arces, vulnerables también a enfermedades causadas por hongos: el Verticillium; el Oidio; La Phytophthora (podredumbre de las raíces), además de a determinadas plagas: pulgones; cochinillas y araña roja.
En los recintos históricos y emblemáticos no solo hay que preservar la armonía edificatoria, sino también la del propio patrimonio natural existente. Los árboles de estos ámbitos deben responder a exigencias más allá del puro adorno colorista, y guardar cierta concordia con el carácter sobrio del marco que complementan, además de uniformidad con los ejemplares del entorno próximo, salvo riesgo de convertirlo en un muestrario caprichoso de variedades botánicas. Repárese en que el lateral mitad del inmediato Paseo de la Corredera está poblado por tilos.
Qué lamentable propensión la de este gobierno municipal, profano en Botánica y Paisaje Urbano, a meterse en jardines.
José Antonio Quiroga Quiroga
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