miércoles, 5 de abril de 2017

"Buena Gestión"


 

Escuché con atención las declaraciones del alcalde de Tuy, Enrique Cabaleiro, en su turno de la ronda de entrevistas de la radio municipal sobre el remanente de tesorería y los cíclicos rumores, cual marea que vuelve, sobre una moción de censura. Observo que se expresa bien, con soltura, facilitada ésta por la actitud  en exceso galante, típica de la casa con los políticos, mayormente si se trata de un regidor,  del conductor del programa, que  raramente suele ejercer de Voz de los oyentes. En Brasil dirían que “fala bonito”, sí, pero  con falta de propiedad: no se sabe si por ignorancia, y confunde los conceptos, o conscientemente y trata  de embaucar a los potenciales votantes.

Califica el señor Cabaleiro de buena gestión la realizada por el grupo de Gobierno durante los casi dos años de mandato, porque han ahorrado más de tres millones de euros (3.400.000), con políticas de austeridad en el gasto (rotundamente falso en lo referente a la despendolada delegación de deportes), ya que los gobiernos anteriores, sumado todo el ahorro, no han conseguido, apenas  poco más de cinco. No se entiende entonces por qué se lamenta de que la Regla de Gasto, impuesta por el Gobierno central, limita severamente el incremento de los presupuestos, si luego resulta que en cada ejercicio le sobran cerca de dos millones.

Ahorrar para qué, para quien o para quienes. Quizá para que la banca haga negocio con el dinero  de los contribuyentes. Solo tiene sentido que un ayuntamiento ahorre si las arcas municipales están vacías o  sobre ellas pese deuda apreciable. En caso de buena salud de la hacienda municipal lo ingresado debe revertir, sin dilación, en servicios e infraestructuras para la ciudanía.

Sin embargo, de repente, en manifiesta contradicción con lo manifestado anteriormente, decide, con un golpe brusco de timón, girar 180º y echar la casa por la ventana, sabedor de que camina sobre una cuerda floja, en lo que parece una huida hacia delante para tratar de afianzarse en el cargo, y declara estar resueltamente decidido a consumir los millones de euros acumulados. Es más, ha declarado que ha encargado la redacción de numerosos proyectos, cuyo coste de ejecución supera la cantidad de quince millones, pese a haber reconocido que la ejecución de algunos de los proyectos aprobados en pleno a cargo del remanente de tesorería no se podrán finalizar en este mandato.

Bien está que el grupo de gobierno se decida a invertir el superávit en servicios e infraestructuras, si bien no debe hacerse con precipitación, sino con reposo reflexivo que permita el oportuno asesoramiento, la confrontación de ideas y argumentos, además del razonable establecimiento de prioridades. Pero no es decisión cabal, ni responsable, la fiebre desatada de encargar proyectos a mansalva  a sabiendas de que, con seguridad, no podrán ser abordados durante el mandato del regidor en ejercicio, por cuanto no se puede garantizar que el actual grupo de gobierno repita, que el  alcalde de la futura corporación sea el que hoy la preside, como tampoco que un nuevo  futuro gobierno municipal haga suyos los proyectos encargados. Ciertamente, no es comportamiento sensato, ya que conlleva potencial condicionamiento de la acción de gobierno de la corporación entrante, al sentirse responsabilizada con el gasto efectuado, aunque discrepante con los proyectos, o la desestimación de dichos proyectos, y el consiguiente  despilfarro de dinero.

 

                                     José Antonio Quiroga Quiroga

sábado, 1 de abril de 2017

El Paseo de la Corredera


 

Aprovecho la oportunidad, ahora que el Paseo de la Corredera ha recuperado su verdadero carácter, imagen y diafanidad, al haberse retirado  las banderas que lo jalonaban  como si se tratase, falsamente, de un puerto deportivo o de un recinto ferial, y no como corresponde a un espacio perteneciente al recinto histórico de la ciudad, cuya estética está regulada por determinadas reglas, para tratar de corregir la errónea “versión” al gallego dada al mismo  como Paseo da Corredoira.  Denominación improcedente, por partida doble: primero, por  aplicación errónea de la palabra Corredoira: “camiño de carro, estreito e profundo que discorre entre valos ou outras elevacións do terreo”), pues Corredera es nombre con el que se designa,  en varias localidades de España, a calles y plazas, que estaban próximas  a las ferias de ganado, en las que se probaban los caballos haciéndoles correr para ver si tenían algún defecto; y, segundo, porque, de manera redundante y absurda, significa, literalmente, Paseo del Camino. Entiendo, en ausencia de criterio más autorizado, que la traducción que más se acerca a la verdadera acepción, dado que en gallego no existe una palabra que designe tal actividad, sería, Paseo das Carreiras, o Paseo da Corredera, como indican algunos traductores. Es de lamentar que nomenclaturas impropias propicien la pérdida de las referencias y esencias etimológicas de determinados lugares, que han sido escenario del desarrollo de las culturas locales, en  este caso, del tan relevante, social y urbanísticamente, Paseo de Tuy. Si de verdad defendemos la lengua gallega, no permitamos que se nos pueda decir que en la ciudad que fue  antiguo reino de Galicia no sabemos emplearla con propiedad.
Imagen recobrada de la Corredera tras la retirada de las banderas
Ya puesto a hablar de la Corredera, quiero detenerme en el conjunto escultórico ecuestre de la Glorieta de Vigo. Mal ubicado, y colocado con calzador, por una debilidad propagandista del artista (pretendía que fuese vista por el máximo de transeúntes, al tiempo que potenciales clientes). Y pobremente complementado con un estanque de jardín casero que rodea  una base formada por “encachotado” ordinario de piedra.

Digo que está mal ubicado porque toda escultura, por su singularidad e importancia, debe presidir el espacio tributario sobre el que se asienta, sin que se lo dispute ningún otro objeto. En este caso es patente es conflicto de competencia existente entre la pérgola y la escultura, dada la apretada vecindad; además de la reducción de espacio libre de la glorieta que ha causado la implantación de la escultura. Si ya la base de “encachotado” es un menudillo de piezas sin dignidad alguna, un problema de filtración de aguas del estanque, que ha causado daños a un semisótano comercial próximo, y que el Ayuntamiento hubo de costear las reparaciones, el burdo encintado con cemento especial para impermeabilización de las juntas de la piña de mampuestos, añade más vulgaridad al conjunto.
           Lo procedente sería retirar el conjunto y colocarlo en otro lugar, a elegir, pero como es operación cara, y hay otras necesidades más apremiantes, considero que se debería eliminar el ridículo estanque oval, recortar la base alargada de “cachotes”, para liberar espacio, y sustituir un buen número de ellos por unas pocas rocas de considerable dimensión ( por razones estéticas y de robustez expresiva,  debería ser una sola la que sirviera de base la que debió colocarse), como si estuviese apoyada en un subsuelo rocoso. Con ello ganarían en dignidad el propio conjunto escultórico, la pérgola y el espacio disfrutable de glorieta.







Encintado burdo que añade vulgaridad al conjunto

Detalle de la grosería de encintado de impermeabilización


     Las intervenciones en los cascos históricos, máxime en piezas artísticas, no deben llevarse a la ligera y sin el asesoramiento de expertos, a riesgo cierto de incurrir en errores que  menoscaban, la ya maltrecha de  belleza urbana y paisajística que posee Tuy




                                               José Antonio Quiroga Quiroga

domingo, 26 de marzo de 2017

Dos Propuestas


Formular preguntas, ruegos, o propuestas sobre temática municipal en un blog, o red social, p.e. “Tui Ruegos y Preguntas” (cerrada por fatiga del creador de la página, si bien ahora lleva con determinación  la web del Ayuntamiento, sobre todo para  borrar  aquello que no favorece al Gobierno), en lugar de expresarlas durante el turno del público en las sesiones plenarias, tiene la ventaja, exceptuando la desaparecida página, de que no se padece ningún tipo de rigor restrictivo, ni se expone uno a sufrir directamente advertencias  de tono vejatorio de ningún alcalde autoritario. Si ya es bastante frecuente que personas aparentemente democráticas se revelen  autoritarias en cuanto alcanzan poder, ¿qué cabe esperar, pues,  de quienes  todo su currículo profesional lo desarrollaron bajo el régimen disciplinario de un penal?

Fachada del cuerpo de ampliación del Seminario


Propuesta 1: Es evidente que el Paseo de la Corredera no tiene a diario la vida y animación que debería y podría, debido, en gran parte, al escaso número de locales comerciales que alberga y a la discontinuidad de los pocos existentes abiertos al público.  A ello contribuye sensiblemente, como zona muerta, el frente continuo, de casi cien metros, que forman la iglesia de San Francisco y el inmueble, de titularidad municipal, conocido por Seminario Conciliar. Dado que está próximo el vencimiento de la prórroga del uso, de veinticinco años, de dicho edificio, concedida a la Iglesia por el tiranosauro cuando era alcalde, considero que, al margen de la actividad para la cual se destine en su día este enorme inmueble, se deberían reservar las dependencias de la  planta baja que dan al paseo, correspondientes al tramo de fachada del cuerpo edificatorio ampliado, de profundidad y altura más que suficiente, para conversión  en locales comerciales, transformando las actuales ventanas en puertas de acceso.  

El poder de atracción comercial lo proporciona la concentración de establecimientos,  que al reunir una oferta amplia posibilita satisfacer cómodamente las demandas del público  con un solo desplazamiento. El éxito de las grandes superficies radica, fundamentalmente, en este aspecto.

Hace poco, se debatió, por así decirlo, en un pleno, la ubicación de la sede de los tres juzgados de Tuy, prevista en el edificio del actual ambulatorio. Solo se escucharon pronunciamientos que versaban sobre preferencias personales sin acompañamiento argumental alguno: que si a mí me gusta más en tal o cual lugar, salvo el alcalde, que alegó estar en desacuerdo con la ubicación por exceso de concentración de servicios. Tendría razón si se diese sobresaturación, pero no hay tal, ni mucho menos. La concentración de servicios es muy conveniente ya que ello permite realizar varias gestiones en distintos organismos sin necesidad de realizar incómodos desplazamientos. Además, tal concentración hará factible la construcción del tan demandado aparcamiento.

Espacio bajo entre acera y casas

Espacio bajo, de embalsamiento de agua, que posibilita ensanchar la calzada

Espacio utilizable para ensanchar la calzada y la propia acera

Seto-biombo que sirve de escusado

Acera que muere a cero
      Propuesta 2: Los residentes del casco histórico padecen, entre otras penalidades,  el inconveniente circulatorio de que los coches no pueden cruzarse en las calles Antero Rubín- Canónigo Valiño; dificultad que se salva con no pocas molestias y algún conflicto.  Este problema podría paliarse en un tramo de cien metros remodelando las aceras que se muestran en las fotografías,  que actualmente son como una especie de pasarela sobre elevada sobre la calzada y el espacio bajo que media entre ellas y las casas. Indudablemente, estas aceras-pasarela encierran doble riesgo de caídas.

Un segmento del tramo en curva a remodelar exigiría negociar con la propietaria de la parte del inmueble del antiguo cuartel para que cediese una cuña de terreno del jardín. El tramo de terreno colindante es propiedad del Ayuntamiento, y en él  existe un seto que conforma un espacio triangular que, al parecer, usan algunos peregrinos como escusado. Cortando dicho seto, que estrecha la exigua acera, que muere a cero a la altura del edificio sede de la UNED, se resolvería ese problema higiénico.

La remodelación de las aceras ofrece la oportunidad de dotarlas de más anchura y la de sustituir las losas de granito de superficie apomazada, que desdicen en un recinto histórico, por otras, o las mismas, con acabado apiconado y aspecto rústico.
Estas dos propuestas redundarán en favor de la peatonalización del entorno del Paseo de la Corredera.

 

                                José Antonio Quiroga Quiroga

 

jueves, 16 de marzo de 2017

Juntos pero revueltos


La ruleta de la moción de censura sigue girando y la bolita de la fortuna (por qué habré dicho fortuna) salta de una casilla a otra sin que se sepa si ganará la banca o la hará saltar algún  reputado reventador.

En los mentideros tudenses  se hacen cábalas sobre la suerte de un nuevo lance  del juego que se traen entre manos los tahúres de la política que apuestan  por la concejala de cultura como alcaldesa de mudanza. De lo muy  poco que se sabe de esta  munícipe, sin experiencia ni créditos que la avalen  para tamaña responsabilidad, destaca la reiterada muestra de ingenuidad, falta de pudor y nulo sentido democrático ofrecida en la radio municipal al ser preguntada sobre el desarrollo de la celebración del carnaval, y, en concreto,  sobre el porqué este año no hubo coplas en el Entierro del Bacalao: “no tiene sentido que paguemos por hacer coplas si nos van a poner verdes”. Ya el año anterior se pagaron 900 euros (nunca se había pagado a nadie para tal fin) para que unas contratadas hiciesen crítica de otros ayuntamientos pero no del de Tuy.

Se dice que la referida concejala de cultura, seducida, a su entender, por  el atractivo y halagador envite, pero desconocedora de su papel de mero instrumento circunstancial, aceptó encabezar la maniobra; que, en principio, parece que fue bien acogida por la dirección del PP de Galicia. Ya se sabe que la política hace extraños compañeros de cama, de ahí que no cabe sorprenderse de que en estos días se haya visto comer juntos al tiranosauro y al exalcalde Rocha, dos irreconciliables que negocian cómo obtener lo que luego se disputarán sin contemplaciones.

Y el señor Cabaleiro, pillado entre varios fuegos, en los que se metió conscientemente para tocar poder,  temeroso de perder el asiento, al que se agarra como una lapa, se limita a imitar a Rajoy haciendo el don Tancredo, quedándose quieto y callado. Mientras tanto, Tuy  sigue padeciendo las miserias de gestores que solo pelean por lo suyo.

 

                                José Antonio Quiroga Quiroga

lunes, 13 de marzo de 2017

Paternalismo institucional machista en el Día de la Mujer


 El señor Cabaleiro, alcalde de Tuy de carambola a cuatro bandas, demuestra tener una visión distorsionada de lo que significa el Día Internacional de la Mujer. Debe creer que lo que corresponde el 8 de marzo se encuadra en el mismo marco de atenciones  que el  del Día de la Madre  en la que lo esperado es ir con flores a María. Sepa nuestro regidor que tal fecha no es en absoluto motivo de celebración festiva sino de reivindicación. El Día de la Mujer se alza  sobre un trágico pasado de muertes de mujeres que lucharon por sus derechos laborales, y conmemora esa guerra por la independencia, todavía vigente, aunque ampliada,  en conseguir su desarrollo íntegro como persona en la sociedad participando en pie de  igualdad con el hombre; con el que, para mayor agravio, tiene abierto otro contencioso trágico con la violencia de género.

Si bien el Ayuntamiento de Tuy se sumó a la conmemoración con la campaña: “Pola Igualdade Real”, desarrollada a través de la radio municipal con entrevistas a mujeres emprendedoras, con el objetivo  de visibilizar el papel de ésta en la sociedad y así tratar de acercarse un poco más a la verdadera igualdad, y que en anterior ocasión había demostrado sensibilidad feminista, aunque exacerbada, al eliminar la figura neutra de la Reina de las Fiestas del Patrono de la ciudad, el alcalde actuó reaccionariamente en dirección contraria al invitar a una comida a las mujeres funcionarias, como si de una fiesta se tratase. Quizá entendiese que lo era de consolación,  como a la vieja usanza, ofreciendo un gesto de condescendencia, de pretendido y ofensivo desagravio, un detalle galante de viejo patriarca o de rancio caballero, para salir del trance, pero que deja las cosas como estaban.
Este comportamiento me trae el recuerdo de tiempos, no muy lejanos,  en que algunos empresarios, que explotaban a las mujeres laboralmente, pretendían luego beneficiarlas regalándoles frascos de perfume. Lejos de mi intención establecer comparaciones tanto en el método como en los objetivos, pero sospecho que con la comida dada a las funcionarias, que pagamos todos los contribuyentes, nuestro alcalde no pretende otro favor que el electoral.

Como contribuyente fiscal quiero dejar claro que, aunque parte de mis impuestos hayan ido involuntariamente a sufragar la referida comida, no por ello me considero contribuyente, sino todo lo contrario, en perpetuar arcaicos patrones de tratamiento paternalista a las mujeres, sobre todo porque ellas no los necesitan.

 

                                José Antonio Quiroga Quiroga