sábado, 29 de agosto de 2015

La plaza do Seixo, de Tomiño


                                     


La denominada plaza do Seixo no era tal, sino glorieta. Tampoco lo es ahora tras las obras de remodelación. Una intervención conceptualmente confusa,  restrictiva en el uso, y de diseño desafortunado. Un espacio híbrido que conjuga, con riesgos contrastados, y advertidos por policía local para la seguridad de menores, y en desigual proporción, un abigarrado parque urbano, un área pavimentada aneja al edificio del Ayuntamiento, y  una problemática calzada para vehículos que separa  ambas zonas. Un quiero y no puedo, pues la zona es parcialmente peatonal, o,  mejor dicho, un querer y no saber.  El parquecito es un bosque de hierros, que soportan  luminarias de “diseño, más que de árboles, protegido de la circulación rodada por desmadrados lingotes  de granito. Ambos accesorios son expresión y testimonio del invasivo minimalismo tosco y un tanto brutalista de hoy día.

Por definición, se entiende por plaza a un lugar espacioso, diáfano e isótropo, esencialmente peatonal, que da adecuada cabida a la práctica totalidad de la actividad humana. La actual “plaza” do Seixo solo admite el relax,  y en absoluto “centraliza la actividad social y comercial de la villa” como aventuraba el grupo de gobierno municipal, ni “generará más posibilidades de negocio” en palabras de la alcaldesa. En contraposición al concepto “modelno” de plaza como la que nos ocupa, aporto fotografías de un ejemplo clásico, como el de Caminha,   elocuente en cuanto a la intensa vida comercial que propicia.














El atrevimiento rompedor, más que rupturista, propiciado por carencias profesionales básicas, da lugar a  actuaciones lamentables, especialmente si afectan al patrimonio público, plagadas de errores, que en el caso de la nueva plaza do Seixo me permito detallar:


1.- La Casa Consistorial, referente arquitectónico e institucional, ya no preside el espacio central abierto donde tiene lugar el teatro de la vida. La armonía dimanante de toda composición jerárquica ha sido destruida al arrimarle al edificio, cual cafetín o merendero, una pérgola,  sólida metáfora del arraigado acogerse a la sombra municipal, con plataforma para actos indefinidos, que oculta parcialmente su implantación solemne y que rivaliza en presencia. Lo procedente sería mantener despejada el área y habilitar un templete desmontable para la ocasión. A mayor utillaje de estorbo, un absurdo y sorpresivo peine de agua frontal, de funcionamiento intermitente, compuesto por cuatro surtidores a nivel de pavimento, se interpone, a modo de estación de lavado, en el camino de acceso al edificio. Imagino que la finalidad de la lámina de agua a ras de suelo que generan dichos surtidores es la de limpieza cautelar de la tierra pegada a las suelas del calzado de los contribuyentes que se encaminan a las dependencias municipales;  que no están libres de que sus ropas  estén expuestas a semejante proceso si sopla el viento.  








                               



           



           




           




2.-Al objeto de eliminar  barreras arquitectónicas, si bien existía y existe un acceso lateral en rampa para minusválidos,  se ha levantado a la entrada  del Ayuntamiento una estructura metálica exterior, compuesta por dos tramos laterales de escalera y una rampa,  que determinó la ampliación vertical de la embocadura de acceso, menoscabando con ello la nobleza y prestancia anterior. Sin embargo, no sabría decir si en consonancia con la estética introducida, o por insensibilidad manifiesta, el cableado eléctrico que atraviesa la fachada permanece, cuando pudo ocultarse bajo el pavimento con ocasión de las obras de elevación del mismo.











3.-  El bordillo propio de las aceras, concretamente en el tramo por donde discurre el vial rodado, en absoluto zona peatonal, aunque se acoplaron las rasantes, ha sido sustituido por  masivos y claustrofóbicos tochos de granito.Dispuestos alternada y aleatoriamente. Verdadera trampa para invidentes. No tiene sentido eliminar aceras y bordillos para luego delimitarlas con bolardos. Si bien existe una cultura incipiente de consideración  hacia las personas con problemas de  movilidad mecánica, no puede decirse lo mismo respecto de quienes los sufren por defectos de visión.











Sin duda, la pretendida idea de peatonalizar la plaza era merecedora de respaldo. Lamentablemente, no lo es el insatisfactorio resultado.

Pronto, en Tuy, un tramo de la calle Calvo Sotelo será peatonal y se incorporará al Paseo de la Corredera, creándose una gran plaza que se llenará de vida comercial y terrazas. Estoy seguro de que el actual grupo de gobierno, y en particular el alcalde, saben que la elegancia de la Corredera no necesita de aditamentos, sino más bien al contrario, de limpieza de ciertos elementos que distorsionan el ambiente, fundamentalmente arquitectónico. En concreto, las banderas y los catafalcos-jardinera que introdujeron gobiernos anteriores.



                               José Antonio Quiroga Quiroga

sábado, 22 de agosto de 2015

Versión original (I)


                                                
            Aunque en la jerga musical suele llamarse arreglo a la variante  interpretativa de una pieza, personalmente, y como muestra de respeto, prefiero denominarla versión, porque buena parte de tales arreglos desmerecen tanto la obra original que son verdaderos desarreglos.  

Titulo, versión original, si bien es contradicción en los propios términos, pues no existe versión si no hay modificación, a este  primer ramillete  de frases desarregladas o erróneas, además de chocantes, algunas de mi invención, que he ido recogiendo del decir popular,  dado el carácter genuinamente novedoso,  a la vez que gracioso de las mismas. 

 

Alrededor de Úbeda: Hay gente que puesta a divagar, en el colmo del escapismo argumental, no es ya que se vaya por los cerros sino que por las ramas de Úbeda.

            Deprimento por Detrimento: Sin duda, todo lo que va detrimento de otro va en deprimento suyo.

 

Foro interno por Fuero interno: Por lo escuchado, parece que de entre las personas dotadas de gran dignidad,  algunas son tan especiales que en vez de tener una única conciencia (fuero interno), disponen de varios yo, de una asamblea íntima, de todo un foro interno opinante. Singulares y  afortunadas ellas, porque sus propuestas deben gozar, como sucede en los gobiernos “pluripartitos”, de mayor elaboración y contrastado debate.

 

Alquilino por Inquilino: Las cosas como son: al pan, pan, y al cabrón del alquilino del 5º, ni agua.

 

Bote sinfónico por Bote sifónico: El bote sinfónico es recipiente cilíndrico que se instala en los cuartos de baño para convertir en sinfonía los ruidos propios que ordinariamente se producen en los mismos.

 

Gases del oficio por Gajes del oficio: Eso dijo el “butanero” al escapársele un cuesco tras el esfuerzo de subir las escaleras cargado con la bombona.

 

Defectos secundarios por efectos secundarios: Como los daños colaterales (a ambos lados del principal), los mal llamados efectos secundarios, no son sino la forma atenuada de llamar, habitualmente en términos de salud, a los defectos nocivos, en absoluto secundarios, del producto.

 

Tragiversar por Tergiversar: Necesariamente, la tragiversación merece mayor reprobación que la ordinaria  tergiversación por cuanto, a mayores del trastrocamiento de los términos, introduce el acento trágico.

 

Peligro eminente por Peligro inminente: Inmediateces aparte, todo peligro merece respeto, pero si se trata de uno eminente, solo cabe rendirse.

 

Pareja de lecho por Pareja de hecho: No hay pareja de hecho sin antes haber sido pareja de lecho. Porque, del dicho al lecho, hay un gran trecho.

 

                               José Antonio Quiroga Quiroga

viernes, 7 de agosto de 2015

Divergente y separatista


La verdad es que nunca supe el significado de las siglas políticas Converxencia 21.  Por el contrario, sí tengo claro que el egocéntrico fundador y portavoz municipal de este partido solo converge consigo mismo. Mayormente en la vertiente majadera, tantas veces exhibida en  desconcertantes “selfies” de fatua complacencia.

Al pintoresco líder de Converxencia 21, de barbilla huidiza, mal disimulada con perilla y bigote a lo Búfalo Bill, le bastó el primer pleno ordinario del Ayuntamiento de Tuy para desdecirse de su juramento o promesa de guardar y hacer guardar la Constitución. Calificó de Torquemada  a la Agencia de Protección de la Legalidad Urbanística (APLU), “por atenerse estrictamente a la legalidad”, y declaró  no reconocer el Estado de Derecho, en defensa incendiaria, populista y oportunista, de una vivienda unifamiliar construida al amparo de licencia nula en suelo rústico, que corre riesgo de ser demolida por dicho organismo. El liberalismo mercantilista sin fronteras que pregona este engolado politólogo,  tiene la particularidad de que, sin rubor alguno, tanto le permite pronunciarse en contra de una moción de apoyo a la investigación de la fibromialgia, enfermedad considerada rara e incurable hoy día, alegando  que el limitado dinero de los contribuyentes  no debe  gastarse con ligereza, aunque luego, desarmado  en sus argumentos, votase a favor; como el ponerse a repartir gorras entre los asistentes al debate  electoral en el que iba a participar.

En dicho pleno el señor Padín  mostró, una vez más, su versión de anarquista de conveniencia al negarle a la  Xunta de Galicia autoridad alguna en heráldica, solo porque el reglamento de composición de banderas, que prohíbe la inclusión de blasones, frustraba su moción y personal idea de recuperar la de Tuy  incorporando el blasón de la ciudad. Al margen de que para elaborar un reglamento sobre composición de banderas no son  necesarios  especiales conocimientos sobre heráldica, sorprende que se interese por este asunto, de corto recorrido, por cuanto que en el soñado horizonte del politólogo local emerge el estado independiente Tuy-Valença. La estrambótica además de amoral idea del liberalísimo, se basa en crear un paraíso fiscal al estilo de los principados de Andorra y Liechtenstein para que los tudenses vivamos mucho mejor.

No espero del señor Padín, envanecido su ego por haber doblado inmerecidamente el número de escaños al recibir el voto de centro-derecha huido del PP de Rocha, un ejercicio de oposición leal, sensata ni constructiva, porque, aunque es estudiado, carece de la necesaria cordura  y su espíritu mercantilista tampoco le ayuda.

                                 José Antonio Quiroga Quiroga